
Desde muy temprano, el SUM del Centro Vasco comenzó a recibir aportes en un flujo constante de familias y vecinos que se acercaron durante las seis horas que duró la colecta, consolidando una vez más un evento que ya es referencia en la ciudad.
El balance final dejó números contundentes que dan cuenta del impacto de la iniciativa:
A esto se sumaron colchones y una gran cantidad de frazadas, ampliando el alcance de la ayuda en un contexto social que sigue demandando este tipo de acciones solidarias.
Por primera vez en las 12 ediciones, las donaciones fueron distribuidas el mismo día de la colecta, lo que permitió una llegada más rápida a los espacios beneficiados.
En total, la ayuda alcanzó a 10 instituciones de Necochea y Quequén, entre ellas Solidaridad en Marcha, los Centros de Educación Complementaria 801, 802 y 803, Merendero Frutillita, Merendero 200 Sonrisas, Comedor La Tana y el Hogar de tránsito Preciosa Semilla.
Debido al volumen de lo recolectado, también se sumaron como destinatarios la Murga Hoy Bailaré y el Proyecto Envión Quequén, ampliando el impacto de la campaña a más de 1.300 niños, niñas y sus familias.
La colecta contó con el acompañamiento de múltiples puntos de preacopio que durante las semanas previas reunieron donaciones en distintas instituciones educativas y organizaciones locales.
Además, fue clave el trabajo de cerca de 100 voluntarios, quienes durante toda la jornada se encargaron de recibir, clasificar, ordenar y distribuir cada aporte.

Como en ediciones anteriores, la campaña fue acompañada por una transmisión en vivo que permitió seguir en tiempo real el desarrollo de la jornada.
El programa especial se emitió simultáneamente por distintas radios locales y vía streaming, reforzando la transparencia y el alcance de la iniciativa.