
La definición se dio en el marco de la Segunda Jornada de Trigo y Cebada, realizada este jueves 30 de abril de 2026 en el auditorio del Centro de Acopiadores de Puerto Quequén.
Durante su intervención, Carrillo reconoció que la situación vivida en los últimos días “fue una dura prueba”, de la cual —remarcó— “todos aprendimos”.
En ese sentido, expresó: “Nos lleva al imperativo de generar más espacios de encuentro, de diálogo y de consenso”.
El titular del Consorcio hizo hincapié en la necesidad de consolidar herramientas que permitan anticipar tensiones dentro del sistema, como mesas de trabajo zonales y esquemas tarifarios previsibles.
“Es el diálogo el camino y el consenso el resultado esperable”, afirmó.
Además, adelantó que se avanzará en la construcción de parámetros regionales junto a la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires.
El encuentro reunió a referentes técnicos, productores y operadores del sector para analizar estrategias de cara a la próxima campaña.
En el bloque de mercado, el analista Javier Buján expuso sobre la coyuntura del trigo, mientras que el ingeniero Mario Cattaneo presentó el panorama actual de la cebada.
En tanto, el eje productivo estuvo a cargo del ingeniero Juan Erreguerena, quien abordó la toma de decisiones en contextos de incertidumbre, y del ingeniero Alejandro Grimaldi, quien desarrolló los avances en mejoramiento de cebada.
En el cierre de su mensaje, Carrillo sostuvo: “Los granos son una estrella, un certificado de calidad internacional. Nuestro desafío es que ese nivel productivo tenga su correlato en puertos operativos, eficientes y sin conflictos”.
Asimismo, remarcó la importancia de sostener y superar los niveles de actividad alcanzados en 2025, año récord para Puerto Quequén, no solo en volumen sino también en calidad.
“Hemos pasado una prueba difícil, pero salimos fortalecidos. Queremos avanzar con optimismo, diálogo y conocimiento para seguir batiendo récords desde Puerto Quequén”, concluyó.