Según se informó, durante ese período los fondos serán reasignados al Servicio Alimentario Escolar (SAE), con el objetivo de sostener la cobertura alimentaria en comedores escolares.
El MESA funcionaba como un refuerzo alimentario a través de la entrega de módulos, que se distribuían mediante escuelas y redes locales. Con esta medida, esos recursos se redirigirán al SAE, que garantiza el servicio de desayuno, almuerzo o merienda en establecimientos educativos.
Desde el Gobierno provincial indicaron que la decisión busca priorizar el funcionamiento del sistema alimentario escolar en un contexto de alta demanda.
En paralelo, la medida encendió alertas en distritos bonaerenses, donde áreas sociales advierten que la suspensión del MESA puede dejar sin cobertura a sectores que no necesariamente acceden al SAE.
Además, señalaron que esta situación podría incrementar la presión sobre los municipios, que deberán dar respuesta a una mayor demanda de asistencia con recursos limitados.
Otro de los puntos que genera inquietud es qué ocurrirá una vez finalizado el plazo de 90 días.
Si bien la suspensión fue presentada como temporal, en los municipios temen que se trate de un cambio estructural en la política alimentaria provincial.