Desde el Colegio de Ingenieros bonaerense alertaron que la situación interna afecta el funcionamiento habitual del organismo, al punto de señalar que algunas áreas se encuentran prácticamente detenidas.
La preocupación se instaló luego de que representantes del sector advirtieran que el conflicto impacta directamente en tareas clave vinculadas a la recaudación y la gestión tributaria.
Según plantearon, la falta de resolución del conflicto genera demoras y complica la actividad en distintas áreas técnicas.
En paralelo, desde la Provincia se vinculó la situación con el escenario económico nacional. El titular de ARBA, Cristian Girard, cuestionó el ajuste impulsado por el Gobierno nacional y advirtió sobre sus efectos en la recaudación y el funcionamiento del Estado.
En ese sentido, señaló que la caída de la actividad y los cambios en la política económica afectan directamente los recursos provinciales.
El conflicto no solo tiene consecuencias internas, sino que también podría repercutir en la capacidad del organismo para sostener sus tareas habituales.
ARBA cumple un rol central en la recaudación impositiva de la Provincia, por lo que cualquier nivel de paralización genera preocupación sobre el impacto en las cuentas públicas.
Por el momento, no hay una resolución clara del conflicto y se mantiene la incertidumbre sobre cómo evolucionará la situación en los próximos días.
Mientras tanto, crece la tensión entre los distintos actores involucrados, en un contexto económico que suma presión al funcionamiento del Estado provincial.