Uno de los sectores más afectados es el camino viejo a La Dulce, entre los kilómetros 17 y 28, donde los campos quedaron completamente cubiertos de agua. Según relataron productores rurales de la zona, los animales buscan refugio en las partes más altas mientras el nivel sigue creciendo.
“Sigue lloviendo y el agua sigue bajando”, expresó uno de los damnificados, quien además apuntó contra el funcionamiento del sistema hidráulico: “Las prevenciones hidráulicas de la Municipalidad han sido medias complicadas, porque en algún momento hicieron un canal que no se usa, y claro, está reventando el agua en el kilómetro 17 y está corriendo para el camino viejo de La Dulce”.
La situación también se agravó en la zona rural comprendida desde la Ruta 228 hacia el mar, en dirección a Energía. Allí, productores y vecinos denunciaron el desborde de canales hídricos y la desaparición de calles y puentes bajo el agua.
“Ya no se ven ni las calles ni los puentes. En algunos casos no hay por dónde llegar”, describieron desde el lugar.
Según explicaron, primero colapsó el sistema hídrico en el sector del kilómetro 31 y luego el desborde alcanzó también la zona del kilómetro 25. El agua baja por un sistema de canales que atraviesa campos de la zona de Bosch y desemboca en los médanos antes de llegar al mar, aunque el caudal acumulado terminó provocando inundaciones generalizadas.
La preocupación crece hora tras hora debido a que las lluvias continúan y el agua sigue avanzando sobre caminos rurales, establecimientos productivos y sectores bajos del distrito.
En paralelo, también persiste la preocupación por el estado de la Ruta 228 entre Necochea y Energía, donde el agua continúa avanzando sobre la calzada en distintos sectores, complicando la circulación vehicular y generando temor entre vecinos y productores de toda la región.
Las intensas precipitaciones de las últimas jornadas, sumadas al colapso de canales y drenajes rurales, conforman un panorama cada vez más delicado para las zonas productivas del distrito.