La exclusiva camioneta eléctrica de Tesla, valuada en más de 100 mil dólares y considerada uno de los modelos más llamativos de la empresa de Elon Musk, apareció estacionada en la cochera de la Cámara de Diputados y rápidamente se viralizó en redes sociales.

El propio Quintar confirmó públicamente que el vehículo le pertenece mediante una publicación en su cuenta de X, donde escribió: “A mi nombre, con la mía... pronto toda la info de los radikukas con la nuestra”, acompañando el mensaje con una imagen de la Cybertruck.

La escena provocó repercusiones inmediatas tanto dentro como fuera del oficialismo. Según trascendió, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, le habría pedido al legislador que retirara el vehículo del predio ante la incomodidad interna que generó el episodio.
Desde el entorno de Quintar aseguraron que la camioneta fue importada legalmente desde Estados Unidos y que se encuentra “a su nombre”, aunque explicaron que todavía no posee patente definitiva debido a demoras administrativas vinculadas al registro automotor.
La polémica se amplificó además por el contexto económico y político. La presencia de un vehículo de lujo en el Congreso generó críticas opositoras vinculadas al discurso de austeridad que sostiene el gobierno de Javier Milei y abrió un debate sobre patrimonio, importaciones y bienes dolarizados.
En redes sociales, las imágenes de la Cybertruck frente al Congreso se multiplicaron rápidamente y convirtieron al diputado libertario en uno de los nombres más comentados de la jornada.