Según el organismo nacional, la inflación acumulada en lo que va de 2026 alcanza el 11,6%, mientras que la variación interanual llegó al 47,3%.
Entre los rubros que más aumentaron durante abril se destacaron restaurantes y hoteles, recreación y cultura, prendas de vestir y alimentos y bebidas no alcohólicas.
En paralelo a los datos nacionales, desde NECOnomía difundieron un relevamiento propio sobre el costo local de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) en Necochea.
El estudio tomó como referencia los mismos productos y categorías utilizados por el INDEC para la medición nacional y relevó precios en almacenes, carnicerías, verdulerías y panaderías de la ciudad.
El resultado mostró que en abril de 2026 una familia tipo necesitó $735.412 para cubrir únicamente sus necesidades alimentarias básicas en Necochea.
El dato representa un valor 10,6% superior al informado por el INDEC a nivel nacional para el mismo período.

Desde el espacio señalaron que generar indicadores económicos locales permite conocer con mayor precisión cuánto cuesta vivir en la ciudad y construir herramientas propias para analizar la realidad cotidiana de las familias necochenses.
La Canasta Básica Alimentaria es el conjunto de alimentos mínimos necesarios para que una familia pueda cubrir requerimientos nutricionales básicos durante un mes.
Ese indicador es utilizado para establecer la línea de indigencia. Es decir, una familia cuyos ingresos no alcanzan para cubrir esa canasta es considerada indigente según la metodología oficial.
Por otro lado, la Canasta Básica Total incorpora además otros gastos esenciales como transporte, educación, salud, indumentaria y servicios, y se utiliza para medir la línea de pobreza.

Uno de los puntos que volvió a generar discusión tras la publicación del índice de abril tiene que ver con la metodología utilizada por el INDEC para medir la inflación.
Según publicó Infobae, el Gobierno nacional mantiene postergada la actualización integral del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que actualmente se calcula utilizando patrones de consumo surgidos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2004-2005.
La actualización metodológica ya fue elaborada técnicamente y contempla cambios en la composición de productos y servicios que consumen actualmente los hogares argentinos, incorporando nuevos hábitos de consumo y un peso diferente de algunos rubros.
De acuerdo con el análisis citado por Infobae, si se aplicara el índice actualizado, la inflación de abril podría haber sido incluso más baja que el 2,6% informado oficialmente.

Esto ocurre porque algunos sectores que hoy tienen mayor peso en el gasto familiar —como servicios, tarifas, telecomunicaciones o transporte— evolucionaron de manera distinta respecto a los alimentos durante los últimos meses.
Sin embargo, especialistas remarcan que una actualización metodológica no implica necesariamente “manipular” el índice, sino adecuarlo a patrones de consumo más representativos de la actualidad.
Más allá del promedio nacional, distintos relevamientos privados y regionales vienen mostrando diferencias importantes entre ciudades y provincias.
En localidades del interior, el costo de alimentos frescos, carnes, panificados y productos básicos suele tener variaciones que no siempre coinciden con los grandes centros urbanos utilizados para construir el promedio nacional.
En ese contexto, mediciones locales como la realizada en Necochea permiten observar con mayor detalle el impacto concreto de la inflación sobre la economía cotidiana de las familias.