La propuesta apunta a que vecinos y vecinas puedan acercar distintos elementos eléctricos y electrónicos fuera de funcionamiento, los cuales serán posteriormente tratados de manera adecuada para minimizar riesgos ambientales y promover la reutilización de materiales.

Entre los residuos que podrán entregarse se encuentran computadoras, teclados, impresoras, notebooks, celulares, cargadores, televisores, radios, pequeños electrodomésticos y otros dispositivos electrónicos en desuso.
Desde el municipio remarcaron la importancia de no desechar este tipo de residuos junto a la basura domiciliaria, debido a que muchos componentes contienen materiales contaminantes que pueden afectar el suelo y el agua.
La campaña forma parte de las políticas ambientales impulsadas por el municipio y busca generar conciencia sobre la necesidad de reducir el impacto de los residuos tecnológicos, uno de los tipos de desechos que más crece en todo el mundo.
Las autoridades locales solicitaron a la comunidad colaborar con la iniciativa y aprovechar esta oportunidad para disponer correctamente de aparatos que ya no se utilizan en los hogares.