Fuentes vinculadas a los trabajadores señalaron a NdeN que las empresas sólo habrían depositado cerca del 20% de los salarios adeudados, una cifra considerablemente menor al piso que los choferes consideraban necesario para suspender las medidas de fuerza.
Durante martes y miércoles, los trabajadores habían llevado adelante interrupciones parciales del servicio en reclamo por el incumplimiento salarial. Según indicaban entonces, la decisión era sostener el conflicto mientras no se abonara al menos más de la mitad de lo adeudado.
La reanudación total del servicio pese al bajo porcentaje abonado generó sorpresa y malestar entre distintos sectores vinculados al transporte. En ese marco, comenzaron a surgir preguntas sobre el desarrollo de las negociaciones y sobre las condiciones en las que los trabajadores están llevando adelante el reclamo.
La crisis laboral se produce apenas días después de que las empresas del transporte expusieran en el Concejo Deliberante la difícil situación económica que atraviesa el sector.
En esa reunión, representantes empresariales argumentaron que el sistema enfrenta fuertes incrementos de costos operativos, especialmente en combustible e insumos, y reclamaron una actualización del valor del boleto para sostener el servicio.
Ahora, el conflicto salarial profundiza la tensión en torno al funcionamiento del transporte urbano en la ciudad y deja en evidencia el delicado escenario económico que atraviesa el sistema.
Dentro del sector de trabajadores también comenzaron a circular cuestionamientos sobre la continuidad de las medidas gremiales y la posibilidad de que exista presión para desactivar el conflicto pese a que la deuda salarial continúa prácticamente intacta.
Mientras tanto, se esperan novedades en las próximas horas. Según pudo saber NdeN, referentes sindicales de la seccional Mar del Plata podrían arribar este jueves a Necochea para mantener reuniones y analizar los pasos a seguir en el conflicto.
Hay servicio, pero continúa el conflicto.