Hasta las últimas horas, el tramo permanecía habilitado únicamente para vehículos livianos, mientras que el tránsito pesado debía circular por desvíos alternativos.

Las restricciones habían sido implementadas luego de la acumulación de agua sobre la calzada y la socavación de una alcantarilla ubicada a la altura del kilómetro 53.
La situación obligó a establecer cortes parciales y desvíos preventivos para evitar riesgos en la circulación, especialmente durante los días de mayores precipitaciones en la región.
El estado de la ruta generó preocupación tanto entre transportistas como entre vecinos y productores rurales, ya que se trata de un corredor clave para la actividad económica y logística del distrito.
A pesar de la reapertura total, desde Vialidad Nacional solicitaron circular con extrema precaución en el sector afectado, debido a que continúan realizándose tareas de control y monitoreo sobre la zona intervenida.
Las autoridades remarcaron además que las condiciones climáticas y el estado de banquinas y caminos rurales cercanos todavía requieren atención y manejo cuidadoso por parte de quienes transiten por el lugar.
Con la habilitación plena de la Ruta 228 también quedaron sin efecto los desvíos obligatorios que se habían establecido para camiones y transporte de carga.
Durante varios días, el tránsito pesado debió circular por rutas provinciales alternativas para evitar el sector comprometido entre Necochea y Energía.
La reapertura representa un alivio para productores, transportistas y vecinos de la región, en medio de una situación todavía compleja por las consecuencias del temporal y las inundaciones en distintos caminos rurales del distrito.