La investigación retomó notoriedad luego de confirmarse que algunos de los detenidos estarían vinculados al robo sufrido tiempo atrás por el extenista tandilense Juan Martín Del Potro.
Aquel episodio había generado conmoción en Tandil y puso nuevamente en discusión el crecimiento de bandas organizadas dedicadas a entraderas y robos planificados.
Según trascendió, los sospechosos habrían actuado mediante maniobras coordinadas y contaban con antecedentes en distintos hechos delictivos.

Uno de los aspectos más impactantes de la causa es que integrantes de la banda también eran buscados por el FBI por asaltos cometidos en territorio estadounidense.
La investigación internacional apunta a delitos vinculados a robos organizados y movimientos de grupos criminales que operaban entre distintos países.
Las detenciones fueron el resultado de un trabajo conjunto entre fuerzas argentinas y organismos internacionales de investigación.
Durante los procedimientos se realizaron allanamientos y secuestros de distintos elementos considerados importantes para la causa.
Ahora la Justicia busca determinar el grado de participación de cada integrante de la organización y establecer si existieron conexiones con otros robos de características similares.
La causa continúa avanzando bajo fuerte hermetismo por la complejidad del entramado investigado y el componente internacional del expediente.

El caso vuelve a poner el foco sobre el crecimiento de organizaciones delictivas especializadas en robos planificados, muchas veces con logística previa, inteligencia sobre las víctimas y movimientos coordinados.
La vinculación con investigaciones internacionales además elevó el impacto del caso y generó repercusiones tanto en Argentina como en medios del exterior.