Según trascendió tras la recaptura del sospechoso, los investigadores encontraron elementos incendiarios y distintos objetos que reforzaron la hipótesis de un posible ataque vinculado a un contexto de violencia de género.
El episodio había comenzado cuando efectivos policiales intentaron interceptar al hombre, quien escapó en un vehículo y protagonizó una extensa persecución que incluyó maniobras peligrosas y momentos de máxima tensión.

La secuencia, que rápidamente se viralizó por su espectacularidad, derivó luego en una investigación más profunda sobre el trasfondo del caso y las posibles motivaciones del acusado.
De acuerdo a la información difundida por medios provinciales, entre los elementos secuestrados había bombas molotov preparadas para ser utilizadas, situación que encendió aún más las alarmas judiciales y policiales.
La causa avanza ahora bajo distintas hipótesis vinculadas tanto a la fuga como al posible intento de agresión hacia la ex pareja del detenido.
El caso volvió a poner en debate la gravedad de los hechos asociados a violencia de género y el riesgo potencial que representan situaciones donde existen amenazas, hostigamientos o antecedentes previos de conflictividad.