
La medida quedó establecida mediante la Resolución 28/2026 de la Secretaría de Transporte de la Nación, publicada en el Boletín Oficial.
En concreto, el Ejecutivo derogó el esquema de subsidios que desde 2018 compensaba económicamente a las empresas de colectivos por los boletos gratuitos otorgados en el marco de distintas leyes nacionales.
A partir de esta decisión, las empresas de larga distancia deberán continuar entregando pasajes gratuitos a los grupos alcanzados por la ley, pero dejarán de recibir dinero del Estado por esos boletos.
La resolución alcanza a los beneficios contemplados para:
Desde el Gobierno aclararon que “el derecho a la gratuidad permanece plenamente vigente y exigible”, aunque modificaron la forma en que se financia ese sistema.
Según la explicación oficial, las empresas ahora deberán absorber esos costos dentro de su propia estructura tarifaria.
La Secretaría de Transporte sostuvo que el nuevo esquema responde al marco de “libertad tarifaria” impulsado para los servicios de larga distancia tras la implementación del Decreto 883/2024.
Ese decreto habilitó a las compañías a definir libremente recorridos, horarios, precios y modalidades de servicio.
En ese contexto, Nación argumentó que “la causa estructural que oportunamente justificó la implementación del esquema compensatorio ha sido superada”.
Además, el Ejecutivo aseguró que la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) continuará controlando que las empresas cumplan con la entrega de los pasajes gratuitos.
La medida generó preocupación en distintos sectores vinculados al transporte y la discapacidad, debido a que las empresas dejarán de percibir compensaciones económicas por cada boleto emitido.
En ese escenario, crece la incertidumbre sobre cómo impactará la decisión en el acceso efectivo a los pasajes gratuitos y en las futuras tarifas para el resto de los pasajeros.
El anuncio se produce además en medio de un fuerte incremento del costo del transporte público durante el gobierno de Javier Milei.
Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el boleto mínimo de colectivo aumentó entre un 1221% y un 1545% desde diciembre de 2023.
El estudio advirtió además que los aumentos superaron ampliamente tanto a la inflación como a la evolución del salario mínimo.
En paralelo, también se registró una caída en la cantidad de pasajeros transportados y un incremento de la brecha tarifaria entre el AMBA y el interior del país.
Actualmente, en varias ciudades argentinas el boleto mínimo ya supera los 2 mil pesos.