
Sin embargo, la discusión estuvo lejos de limitarse a una cuestión administrativa: durante la sesión aparecieron críticas a la capacidad municipal para atraer inversiones, cuestionamientos por la reiteración de licitaciones con oferente único, dudas sobre la planificación urbana y observaciones a la política turística desarrollada durante los últimos años.
La firma adjudicataria administrará y explotará la terminal durante 30 años, con posibilidad de extender la concesión por otros diez años. La inversión comprometida asciende a $1.769.062.725,19 y se ejecutaría por etapas durante un plazo estimado de seis años. Además, la empresa ofertó un canon anual equivalente a ocho módulos municipales.
El proyecto busca abandonar el concepto tradicional de estación de colectivos para convertir el espacio en un polo comercial, gastronómico y de servicios, ampliando el uso del edificio más allá del movimiento de pasajeros.

Entre las principales obras previstas figuran:
A su vez, la propuesta incorpora una fuerte impronta comercial y gastronómica.
Según el expediente, se proyectan nuevos espacios para cafetería, restaurante-parrilla, chocolatería, heladería, minimercado, gimnasio, barbería, locales multipropósito y sectores exteriores tipo deck. Todo ello manteniendo la terminal operativa durante el desarrollo de las obras.
La concejal de Nueva Necochea, Silvina Jensen Menna, defendió la aprobación del expediente y sostuvo:
“Necesitamos decir un sí, un sí para adelante, a esta inversión, a una Necochea que necesita seguir dando vuelta a la página”.
También destacó el perfil del adjudicatario:
“No se presenta alguien iluminado que viene de un sector que no tiene nada que ver, sino alguien que sabe del tema, que conoce los pro y los contra y las necesidades de ese lugar”.
Por su parte, Gabriela Espinosa defendió el contexto económico en el que se produce la inversión.
“No es fácil las inversiones en destinos como el nuestro”, afirmó.
Y agregó:
“El desarrollo está y existe”.

Aunque todos los bloques acompañaron la concesión, las críticas aparecieron repetidamente.
“Me llama la atención que siempre haya un solo oferente”, expresó Eugenia Vallota, del PRO, quien reclamó generar mejores condiciones para ampliar la competencia en futuras concesiones.

Desde Avanza Libertad, Bartolomé Zubillaga apuntó directamente a la búsqueda de capitales privados.
“El Departamento Ejecutivo tiene que salir a buscar los inversores, hacer ronda de negocios y ofrecer Necochea como hacen muchos municipios”.
Y agregó:
“Quedarnos sentados en el despacho esperando que venga alguien interesado no es lo más efectivo”.

Juan Cerezuela puso el foco en la ejecución futura.
“Los pliegos pueden ser muy lindos, pero si después no hay un contralor, queda todo en papel pintado”.

La sesión dejó expuestas discusiones más profundas sobre el modelo de ciudad.
Juan Pablo De la Hera, de ACT, cuestionó que no se haya aprovechado la instancia para revisar la ubicación futura de la terminal.
“Era el momento para haber planificado mejor la ciudad”.
Durante el debate también aparecieron cuestionamientos a la política turística municipal, especialmente por las dificultades para consolidar inversiones y fortalecer la conectividad terrestre.

Además, varios concejales reclamaron mejoras en las rutas de acceso a la ciudad, remarcando que esas decisiones dependen del Gobierno Nacional.
La aprobación ya está definida. Ahora comienza otra etapa: la del seguimiento y control. Porque más allá de las promesas, los anuncios y las proyecciones millonarias, el verdadero desafío será convertir el proyecto aprobado en obras concretas.