El mediocampista de 19 años selló el 3 a 0 frente a Blooming, por la última fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana, en una noche que terminó con clasificación a octavos de final y que quedará marcada para siempre en su carrera.
River cerró la fase de grupos como líder de su zona con 14 puntos, producto de cuatro triunfos y dos empates.
A los 84 minutos, Lucas Silva capturó un rebote fuera del área tras una pelota parada y no dudó.
Sacó un derechazo preciso que se clavó junto al palo izquierdo del arquero Gustavo Almada para convertir el 3 a 0 definitivo.
Golazo.
El tanto tuvo un sabor especial: fue su primer festejo oficial en la máxima categoría con la camiseta de River y llegó en sus primeros pasos dentro del plantel profesional.

La historia de Silva empezó lejos del Monumental.
Oriundo de La Dulce, localidad del distrito de Necochea con poco más de 2.000 habitantes, llegó a River en 2016 después de realizar una prueba con apenas 11 años.
Aunque jugaba como delantero, realizó la evaluación como volante y quedó seleccionado rápidamente.
Su recorrido estuvo lejos de ser sencillo.
Durante varios años solamente podía viajar a Buenos Aires cuando su familia lograba organizar los traslados, ya que todavía no tenía edad para instalarse en la pensión del club.
La pandemia también frenó parte de su crecimiento futbolístico: al estar fichado por River no podía competir localmente y pasó meses entrenando de manera virtual desde su pueblo natal.
Tiempo después, se instaló en Buenos Aires acompañado por su mamá para continuar con su formación.
La Dulce, localidad del partido de Necochea, vuelve así a tener presencia en la elite del fútbol argentino gracias al crecimiento del juvenil millonario.

La evolución fue rápida.
Su debut oficial llegó ante Aldosivi, aunque apenas disputó algunos segundos. Días más tarde volvió a sumar minutos por Copa Sudamericana frente a Bragantino y ya mostró personalidad: ingresó desde el banco y aportó la asistencia para el triunfo.
Ahora llegó el premio mayor.
Con este tanto, Silva ya suma una asistencia y un gol en sus primeras presentaciones internacionales con River.
Además, fue titular y empieza a consolidarse como una alternativa dentro de la rotación que utiliza Eduardo Coudet.
Un dato no menor: pese a este presente, todavía no firmó su primer contrato profesional con River.
Con apenas 19 años, un golazo en el Monumental y una historia construida a fuerza de esfuerzo, Lucas Silva vivió una noche soñada y volvió a poner al partido de Necochea en la escena grande del fútbol argentino.