
La noticia fue confirmada a través de información judicial y derivó en la intervención de la UFI N°2 de Ituzaingó, que activó el protocolo habitual para este tipo de casos. Según trascendió, no se detectaron otras causas vinculadas al fallecimiento más allá del cuadro de salud que atravesaba desde hacía años.
Nacido el 17 de enero de 1949, Solari pasó gran parte de su infancia y adolescencia en La Plata, ciudad donde comenzaría a construir el camino que terminaría convirtiéndolo en una de las figuras más influyentes de la música popular argentina.
En 1976 fundó Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota junto a Skay Beilinson y un grupo de artistas vinculados al universo underground platense. Lo que comenzó como una propuesta alternativa terminó convirtiéndose en uno de los fenómenos culturales más grandes de la historia del rock nacional.
Con discos emblemáticos y una identidad propia marcada por letras complejas, metáforas y una fuerte construcción estética, Los Redondos trascendieron generaciones y construyeron una de las comunidades de seguidores más masivas del país.
El lanzamiento de Gulp! en 1985 marcó el inicio formal de esa historia. Grabado de manera independiente y financiado por la propia banda, el disco abrió una etapa que luego se consolidaría con álbumes fundamentales para la cultura rock argentina.
Desde entonces, canciones como Jijiji, La Bestia Pop, Un ángel para tu soledad, Mariposa Pontiac y El tesoro de los inocentes pasaron a formar parte del repertorio emocional de varias generaciones.
Tras la separación de Los Redondos, Solari inició una exitosa carrera solista y luego encabezó Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, manteniendo una convocatoria multitudinaria en cada presentación.
En 2015 hizo público que padecía Parkinson, enfermedad con la que convivió durante la última década. Desde entonces redujo sus apariciones en vivo y mantuvo contacto con su público mediante proyectos musicales, entrevistas y participaciones especiales.
A lo largo de los años habló abiertamente sobre las dificultades de convivir con una enfermedad degenerativa, aunque siempre sostuvo su actividad artística y creativa.
La muerte del Indio Solari marca el final de una etapa fundamental para la música argentina. Más allá de los récords de convocatoria o la dimensión cultural de Los Redondos, deja una obra que continúa vigente y una influencia que atraviesa distintas generaciones.
Para millones de seguidores, su figura seguirá asociada a una de las historias más potentes del rock en español y a un fenómeno popular que excedió largamente a la música.