
A través de sus redes sociales, el colectivo vinculado al avistaje de fauna marina, fotografía y registros aéreos sostuvo que decidió expresarse para evitar que se vea afectada la imagen del grupo y de quienes forman parte del proyecto.
En el comunicado, Ballenas Necochea remarcó que el grupo funciona sin objetivos comerciales y que su trabajo se sostiene desde la colaboración y el interés compartido por la fauna marina local.
“Los que nos conocen saben cómo somos. No tenemos intereses comerciales de ningún tipo. Hacemos esto por pasión y la compartimos desinteresadamente con todos nuestros seguidores y aquellos que nos piden contenido”, señalaron.
También explicaron que habitualmente comparten material audiovisual con instituciones, medios, organismos, investigadores y espacios educativos.
Desde el grupo remarcaron que una de las principales preocupaciones fue defender la imagen de quienes participan activamente del proyecto.
“Salimos a aclarar para que no se ensucie el nombre del grupo y de ningún miembro del mismo”, expresaron.
En ese sentido, destacaron especialmente el compromiso de quienes participan diariamente del seguimiento y registro de ballenas en la costa local.
En el tramo final del comunicado, Ballenas Necochea aseguró que no continuará profundizando públicamente la discusión.
“No vamos a entrar más en este juego sin sentido. Este es nuestro último mensaje sobre este tema”, señalaron.
Además, reafirmaron que continuarán dedicándose a la actividad que dio origen al grupo: registrar, compartir y acercar el avistaje de fauna marina a vecinos y seguidores.
Finalmente, agradecieron el apoyo recibido y cerraron con una frase que sintetiza el espíritu del espacio:
“Seguiremos haciendo lo que nos gusta”.
Desde NdeN sostenemos que el ejercicio del periodismo, la comunicación y la generación de contenidos exige responsabilidad, contexto y verificación, especialmente cuando las publicaciones involucran personas identificables, grupos comunitarios y acusaciones públicas.
La exposición mediática de vecinos, fotógrafos, creadores de contenido y espacios colaborativos mediante conflictos trasladados al plano digital genera consecuencias que exceden una discusión puntual y terminan impactando sobre toda la comunidad.
En este caso, Ballenas Necochea sostiene que el episodio difundido públicamente no ocurrió de la manera relatada y afirma además que el encuentro mencionado corresponde a una situación ocurrida en 2024, contexto que consideran central para comprender el conflicto.
Resulta especialmente preocupante cuando disputas personales o mediáticas alcanzan a grupos construidos desde el voluntariado, la pasión y el trabajo colectivo, integrados por personas que desde hace años documentan y comparten la fauna marina local.
Según pudo saber NdeN, integrantes del grupo y personas vinculadas al ámbito audiovisual y periodístico analizan distintas acciones a seguir, entre ellas presentaciones judiciales por presunta difamación y reuniones con autoridades judiciales para exponer situaciones que consideran reiteradas.
Las diferencias existen. La crítica también. Pero la responsabilidad al comunicar debería ser un límite innegociable.