
Tenía 83 años y era ampliamente reconocido dentro de la escena musical local por una trayectoria que atravesó generaciones y estilos, manteniéndose activo prácticamente hasta los últimos años.
Colegas, amigos, vecinos y músicos comenzaron a despedirlo con mensajes cargados de emoción, recordando no solo su talento, sino también su predisposición permanente para compartir la música.
Nacido en Necochea el 2 de abril de 1943, Burached inició su camino musical siendo adolescente, cuando recibió un bongó como regalo de su padre. Ese instrumento marcaría el comienzo de una historia musical de más de 60 años.
Su recorrido incluyó grupos históricos y formaciones de distintos estilos musicales, entre ellas:
• Los Cinco Tropicales
• Los Cumaná
• Los Planetas
• Los Cuatro del Trópico
• Fantasía
• Noi
• Tenor 4
• Raíces
• Los Reyes de la Cumbia
• In Extremis
También integró proyectos corales y ensambles musicales, formando parte del Coral Quimey, el Coro Alta Mira y la Jazz Brass Ensamble, además de compartir escenarios con músicos de distintas generaciones.
Su carrera también lo llevó a integrar la orquesta del Teatro Nacional, donde acompañó espectáculos encabezados por figuras como Alfredo Barbieri, Ethel Rojo y las hermanas Norma y Mimí Pons.

La historia del Turco Burached quedó profundamente ligada a la Banda Municipal de Necochea.
Ingresó por primera vez en 1981 y volvió a formar parte de la agrupación tras su reactivación en 2004, continuando activo durante años en conciertos, actos oficiales y distintas presentaciones culturales de la ciudad.
Hace pocos meses seguía participando de conciertos y compartiendo escenario junto a músicos locales.
Su relación con la familia Gesualdi también fue central en su recorrido musical, vínculo que el propio Burached definía como familiar.
Quienes compartieron escenarios con él coinciden en destacar su pasión permanente por tocar.
“Admirable músico, talentoso, ultra querido e inolvidable. Tu silbido y tu ritmo siempre conmigo. Buen viaje, Turco divino”, fue uno de los mensajes que comenzó a circular tras conocerse la noticia.
En entrevistas realizadas años atrás, Burached resumía su filosofía musical con frases simples:
“El pulmón del músico es el público”.
Y agregaba:
“Haya 10 personas, mil o dos mil, vos tenés que tocar igual. Hay que tener respeto por la gente”.
Además de la música, trabajó durante años como pintor, empapelador y lustrador, oficios que convivieron con una vida dedicada a los escenarios.
Su historia quedó ligada a la cultura local, a la Banda Municipal y a decenas de proyectos musicales que marcaron distintas épocas de Necochea.
La ciudad despide hoy a uno de sus músicos más reconocidos.

QEPD, Turco.