El alerta había ingresado al sistema de emergencias 911 entre las 16 y las 16.30 del lunes. Efectivos del Comando de Patrullas y de la Comisaría Tercera acudieron al domicilio de Villa Díaz Vélez y, posteriormente, personal del Hospital Municipal constató el fallecimiento.
La Fiscalía de turno tomó intervención y se iniciaron las actuaciones correspondientes, preservándose el lugar para el trabajo pericial y judicial.

Foto: Diario 4V
Con el paso de las horas, comenzaron a multiplicarse las publicaciones de músicos, amigos, ex compañeros de trabajo y vecinos que compartieron alguna etapa de su vida junto a Landy.
Aunque Bailables 10 no le pertenecía, muchos lo asociaban inmediatamente con aquellas noches que marcaron a toda una generación de necochenses. También estuvo vinculado a distintos proyectos musicales y, años más tarde, tuvo su propio espacio, conocido como "Lo de Landy", donde continuó cultivando amistades y manteniendo vivo ese espíritu de encuentro que tantos recuerdan.

Quienes lo conocieron lo describieron como un hombre querido, de trato amable y siempre dispuesto a compartir una charla, una anécdota o una canción.
En las despedidas que comenzaron a aparecer en redes sociales se repitieron los recuerdos de madrugadas interminables, escenarios compartidos, amistades forjadas durante décadas y una juventud atravesada por la música y los bailes de otros tiempos.
Más que destacar un rol puntual, muchos eligieron recordar a la persona: el amigo, el compañero y ese rostro familiar que durante años formó parte de la vida social y cultural de Necochea.
Después del reciente fallecimiento del Turco Burached, la comunidad musical vuelve a perder a otra figura muy apreciada por quienes compartieron escenarios, noches de trabajo y encuentros que quedaron grabados en la memoria de una generación.
Porque más allá de los lugares y las épocas, el nombre de Landy despertó algo que quedó reflejado en cada mensaje: el cariño sincero hacia alguien que supo ganarse el afecto de mucha gente.