Según informaron oficialmente las autoridades, Villarino se presentó por sus propios medios en la Comisaría 25 de San José, Mendoza, donde manifestó que se encontraba allí por voluntad propia y por motivos laborales.
De acuerdo con la información suministrada por la Sub DDI Lobería, el joven fue examinado por el personal interviniente y se constató que se hallaba en buen estado general de salud, orientado en tiempo y espacio y sin lesiones visibles.
Con la localización del joven y la correspondiente constatación de su estado, las autoridades dieron por finalizado el protocolo de búsqueda.

Horas después de recibir la noticia, Mónica Palacios compartió un mensaje en sus redes sociales para agradecer el acompañamiento recibido durante los días más difíciles.
"Durante estos días viví momentos muy difíciles. Y, siendo sincera, todavía los sigo viviendo. La incertidumbre no desapareció por completo, la preocupación tampoco, y el dolor sigue estando".
La mujer reconoció que, aunque el alivio es inmenso, la situación aún le genera tristeza.
"Hoy puedo decir que sé dónde está mi hijo y sé que está bien. Esa certeza me trae tranquilidad y alivio. Pero también es cierto que todavía no podemos hablar, y esa distancia duele".
Mónica agradeció especialmente a quienes difundieron la búsqueda, compartieron publicaciones o hicieron llegar mensajes de apoyo.
"Cada publicación compartida ayudó a mantener viva la esperanza. Cada mensaje recibido fue un abrazo en momentos de enorme angustia".
Y agregó:
"Tal vez para algunos fue apenas un gesto sencillo. Para mí significó muchísimo".
También destacó la solidaridad de la comunidad durante la búsqueda.
"Cada muestra de cariño, de preocupación y de solidaridad me recordó el valor inmenso de las personas que están dispuestas a tender una mano cuando alguien lo necesita".
En el cierre de su mensaje, escribió:
"No existen palabras suficientes para expresar mi agradecimiento. Gracias por acompañarme, por preocuparse, por difundir cada publicación y por estar presentes".
Y concluyó con unas palabras dirigidas a su hijo:
"Y a vos, hijo, solo quiero decirte que te quiero".
La desaparición de Miguel Villarino generó una amplia difusión en redes sociales y medios de comunicación de Lobería y la región. Durante más de diez días, vecinos y allegados colaboraron compartiendo su imagen con la esperanza de obtener información sobre su paradero.
Finalmente, la historia tuvo el desenlace que todos esperaban: Miguel apareció con vida y en buen estado de salud. Para su familia, el alivio llegó acompañado de emociones difíciles de explicar, pero también de una profunda gratitud hacia quienes estuvieron presentes durante la búsqueda.