Según explicó la especialista en distintas entrevistas brindadas a medios del país, los trastornos de ansiedad son actualmente la problemática de salud mental más frecuente.
"La OMS nos cuenta que hoy por hoy los trastornos más comunes que tenemos los seres humanos son los trastornos de ansiedad. Es la problemática de salud mental más común, mucho más que la depresión o cualquier otro trastorno", afirmó.
Mammoliti aclaró que la ansiedad no debe ser entendida como algo exclusivamente negativo.
Por el contrario, explicó que se trata de un mecanismo biológico fundamental para la supervivencia humana.
"El mecanismo ansioso es un mecanismo que todos los seres humanos tenemos. Sobrevivimos gracias a que tenemos el mecanismo ansioso".
El problema, señaló, aparece cuando ese sistema permanece activado durante demasiado tiempo.
"Hoy ese mecanismo se queda demasiado prendido. Está completamente descontrolado y desbordado".

Para la profesional, el aumento de los cuadros de ansiedad no responde a cambios biológicos, sino a transformaciones profundas en el entorno en el que vivimos.
"Lo que cambió no es el mecanismo. Lo que cambia es el contexto. Hoy vivimos en pleno siglo XXI, con redes sociales de por medio y un montón de factores que disparan constantemente sensaciones de microamenazas".
Entre los principales factores identificó la cultura de la comparación permanente, el ritmo acelerado de vida y la incertidumbre cotidiana.
"La sensación de que nunca somos suficientes porque nos vivimos comparando en redes sociales hace que sea muy difícil alcanzar esa vida ideal que vemos en los demás".
Otro de los conceptos centrales que plantea Mammoliti es que no existe una fórmula universal para afrontar el problema.
"Cada uno de nosotros tiene su propio mapa de la ansiedad. No a todos nos desencadenan ansiedad las mismas cosas".
Por eso, descarta la idea de eliminar completamente la ansiedad.
"Necesitamos una cuota de ansiedad funcional. No sería saludable no tenerla porque no podríamos responder a las amenazas del entorno".
Frente al aumento del malestar emocional, la especialista propone cambios simples pero efectivos para ayudar al sistema nervioso a salir del estado de alerta permanente.
Entre las principales recomendaciones menciona:
"Dormir entre siete y nueve horas todas las noches es la principal recomendación para bajar los niveles de cortisol".
Para quienes atraviesan ataques de pánico o episodios de ansiedad intensa, Mammoliti recordó que en su podcast Psicología al Desnudo ofrece herramientas de asistencia inmediata.
Entre ellas destaca el denominado "Audio SOS", una guía de respiración y regulación emocional diseñada para acompañar a las personas durante momentos de crisis.
"Voy guiando a través de mi voz todo lo que uno tiene que ir haciendo. Enseño una respiración específica para bajar los niveles de ansiedad. Puede ser un buen recurso si estoy atravesando un ataque de pánico".

En un contexto donde el estrés, la incertidumbre y la hiperconectividad parecen formar parte de la vida cotidiana, la especialista insiste en la importancia de comprender cómo funciona la ansiedad para poder gestionarla de manera saludable y recuperar espacios de calma.