
En las últimas horas, la investigación sumó nuevas líneas de análisis relacionadas con gastos familiares, obras realizadas en propiedades y una compra superior a los 8 millones de pesos detectada en documentación incorporada a la causa. El fiscal Gerardo Pollicita busca determinar el origen de distintos movimientos económicos y verificar si existe correspondencia con los ingresos declarados.
Uno de los puntos que llamó la atención de los investigadores es una factura vinculada a artículos de blanquería y descanso por más de 8 millones de pesos hallada durante el análisis del teléfono celular de un contratista relacionado con obras en propiedades asociadas a Adorni. A partir de ese hallazgo, la Justicia solicitó información complementaria para establecer quién realizó efectivamente la compra y cómo fue abonada.
El frente judicial también alcanzó al hermano del jefe de Gabinete.
El fiscal federal Guillermo Marijuan solicitó la declaración indagatoria de Francisco Adorni, diputado bonaerense de La Libertad Avanza, en el marco de una causa que investiga presuntas irregularidades en sus declaraciones juradas patrimoniales.
La investigación se centra en modificaciones realizadas sobre documentación presentada ante organismos de control, donde se incorporaron bienes y movimientos patrimoniales que quedaron bajo análisis judicial. La Justicia busca determinar si existió una omisión maliciosa o si, como sostiene el entorno del legislador, se trató de errores administrativos posteriormente corregidos.
Al mismo tiempo, el caso comenzó a trasladarse al terreno político.
La oposición y bloques dialoguistas impulsan una interpelación a Adorni en el Senado para que brinde explicaciones sobre las investigaciones que lo involucran. Aunque el tratamiento fue postergado para las próximas semanas, el tema continúa en agenda y podría convertirse en uno de los principales focos de tensión parlamentaria para el Gobierno nacional.
Desde el PRO también surgieron críticas hacia la continuidad del funcionario, mientras algunos sectores aliados reclamaron definiciones más contundentes por parte de la Casa Rosada.

Pese al creciente ruido político y judicial, Javier Milei mantiene por ahora un respaldo explícito hacia su jefe de Gabinete.
Desde el entorno presidencial sostienen que no existen motivos para desplazarlo y aseguran que las investigaciones deberán resolverse en la Justicia. El Presidente incluso prevé mostrarse junto a Adorni en actividades oficiales durante los próximos días, en una señal política de apoyo en medio de la controversia.
Sin embargo, el escenario ya no parece limitarse únicamente a los expedientes judiciales. El caso comenzó a generar repercusiones dentro del propio universo libertario, donde aparecieron cuestionamientos de dirigentes, periodistas y referentes que habitualmente respaldan al Gobierno.
Además, encuestas difundidas en los últimos días muestran un deterioro en la imagen pública del funcionario y una creciente desconfianza sobre las explicaciones brindadas respecto de su patrimonio.
Mientras la Justicia profundiza las investigaciones y el Senado analiza una eventual interpelación, el Gobierno enfrenta un escenario incómodo: las críticas hacia Adorni ya no provienen solamente de la oposición, sino también de sectores que hasta hace poco integraban parte de su núcleo de apoyo político y mediático.