
La minuta fue impulsada por La Libertad Avanza, que solicitó al Departamento Ejecutivo precisiones sobre el estado actual de las instalaciones y el cronograma previsto para su puesta en marcha.
Sin embargo, lo que comenzó como un pedido de información derivó rápidamente en un intenso cruce político sobre la gestión de los residuos, el rol de Relisa, la deuda reconocida por el municipio y las responsabilidades de los gobiernos nacional, provincial y local.
El concejal Juan Cerezuela (La Libertad Avanza) fue el encargado de presentar la iniciativa y aseguró que la preocupación surgió luego de recorrer el predio.
"Pensábamos realmente que ya se estaba en funcionamiento y la sorpresa la llevamos cuando al ir a recorrer las instalaciones encontramos un abandono casi total", sostuvo.
Según relató, observaron pastos altos, falta de actividad y materiales reciclables acumulados sin tratamiento.
"Se nota que toda esa basura que separa la gente, las botellas y todo lo demás, realmente está tirado ahí en el predio sin ningún tipo de tratamiento", afirmó.
Más adelante, el edil amplió las críticas y vinculó la situación de la planta con otras obras anunciadas durante los últimos años.
"Estamos hablando de las promesas incumplidas del señor Intendente", lanzó, para luego enumerar el puente prometido sobre el río, el natatorio de Quequén, el polideportivo proyectado y otros anuncios que, según sostuvo, no llegaron a concretarse.

La respuesta llegó de la mano de Gabriela Espinosa (Nueva Necochea), quien recordó que la planta forma parte de un proceso más amplio vinculado a la renegociación de la deuda histórica por el servicio de residuos.
La concejal sostuvo que la infraestructura fue construida, pero que aún resta completar una etapa clave para ponerla en funcionamiento.
"Ahora viene otra etapa que es la de dotar las maquinarias específicas, personal capacitado y también un acuerdo que tenemos con el Taller Protegido Todo para Ellos", explicó.
Espinosa aseguró además que la demora está vinculada a la desaparición de programas nacionales que financiaban este tipo de proyectos.
"Los recortes nacionales afectan al territorio", sostuvo.
Y redobló la apuesta política al cuestionar la postura ambiental del gobierno de Javier Milei.
"Realmente el espacio de La Libertad Avanza no tiene como prioridad ser amigo del ambiente", afirmó durante su intervención.

Las declaraciones de Espinosa generaron una inmediata reacción de Cerezuela.
"Pensé que iba a quedar todo en una pequeña disculpa y resulta que no. Resulta que la culpa es de Milei", respondió.
El concejal libertario insistió en que la discusión central debía ser por qué una planta inaugurada hace casi un año todavía no está operativa.
"Lo que estamos hablando acá es de las promesas incumplidas del señor Intendente", reiteró.
Uno de los discursos más duros fue el de María Eugenia Vallota (PRO), quien volvió a cuestionar el vínculo contractual entre el municipio y Relisa.
La edil recordó que el contrato firmado en 2016 establecía obligaciones vinculadas a la disposición final de los residuos y aseguró que el reconocimiento de deuda aprobado por distintos sectores políticos se realizó sin que la empresa hubiera cumplido completamente esas condiciones.
"Se aprobó como si Relisa hubiese hecho la disposición final cuando en verdad no la hizo", sostuvo.
Vallota fue más allá y cuestionó tanto a la gestión de Facundo López como a la de Arturo Rojas.
"Los dos tuvieron el mismo accionar, que fue reconocer un trabajo que no se había hecho", afirmó.
Además, vinculó la situación con la continuidad de prácticas ambientales cuestionadas.
"Se sigue quemando la basura a cielo abierto", expresó, al tiempo que reclamó una fecha concreta para la puesta en funcionamiento de la planta.

Por parte del oficialismo también intervino Rodrigo Tábarez, quien rechazó la idea de que la gestión de Arturo Rojas pueda definirse a partir de promesas incumplidas.
El concejal recordó distintas obras realizadas durante los últimos años y enumeró la inauguración de centros de salud, jardines, obras de asfalto, luminarias y equipamiento sanitario.
"Eso no es ninguna promesa incumplida, esos son actos de gestión", respondió.
Al mismo tiempo adelantó el acompañamiento del bloque al pedido de informes presentado por la oposición.
Pese a los cruces, las acusaciones y los pases de factura, la minuta fue aprobada por unanimidad.
Sin embargo, la sesión dejó más preguntas que respuestas. Mientras los concejales del oficialismo defendieron la gestión, ninguno pudo precisar cuándo comenzará a funcionar plenamente una planta inaugurada hace casi un año. Desde La Libertad Avanza llegaron las críticas más duras, aunque sus reclamos por mayor inversión, infraestructura y presencia estatal contrastan con el modelo de ajuste y reducción del gasto público impulsado por el gobierno nacional al que representan. También hubo sectores que cuestionaron el estado actual del sistema de residuos, y otros que simplemente, acompañaron el debate en silencio a sabiendas de la responsabilidad política que tienen por haber convalidado la millonaria deuda. Entre defensas, silencios, cuestionamientos y contradicciones, la planta continúa sin funcionar y los vecinos siguen sin saber cuándo comenzará a hacerlo.
Mientras oficialismo y oposición discuten responsabilidades, Necochea continúa dependiendo de un sistema que sigue generando cuestionamientos ambientales, económicos y políticos.