
La investigación derivó en 121 allanamientos realizados de manera simultánea en 76 localidades bonaerenses, con el objetivo de desarticular redes vinculadas a la explotación sexual infantil en entornos digitales.
En el ámbito del Departamento Judicial de Necochea, la Justicia confirmó que se concretó un allanamiento en una vivienda local donde fueron secuestrados distintos dispositivos electrónicos que serán sometidos a pericias.
Según informó la Fiscalía General de Necochea, el procedimiento forma parte de una causa que tramita en la UFI N° 10 especializada en Delitos contra la Integridad Sexual, Ciberpedofilia, Trata de Personas y Violencia de Género e Intrafamiliar.
La investigación local está a cargo de los fiscales especializados Walter Pierrestegui y Marcos Bendersky, quienes intervienen en distintos objetivos detectados dentro de la operación provincial.
De acuerdo con la información oficial, la pesquisa se inició a partir de reportes que alertaron sobre la circulación de imágenes de abuso sexual infantil en redes y plataformas digitales.
A partir de esos informes se identificaron dispositivos presuntamente vinculados a la actividad investigada, lo que derivó en las órdenes de allanamiento ejecutadas esta semana.
Desde la Justicia aclararon que la causa continúa en etapa investigativa y que el análisis de los elementos secuestrados será clave para determinar el alcance de las responsabilidades penales.

La denominada Operación Bonaerense Protección de las Infancias VII es la séptima acción coordinada de este tipo impulsada por fiscales especializados en grooming, ciberpedofilia y delitos contra la integridad sexual infantil.
En total se investigaron 138 objetivos que finalmente derivaron en 121 allanamientos distribuidos en distintos departamentos judiciales de la provincia, entre ellos Necochea, Mar del Plata, Dolores, La Plata, Bahía Blanca, Quilmes, Morón, San Isidro, San Martín y La Matanza.
Según los datos difundidos por la Procuración bonaerense, fueron investigadas 111 personas, de las cuales 106 son hombres y 5 mujeres. Además, se detectaron 37 menores de edad convivientes con personas investigadas y cuatro posibles víctimas directas de abuso sexual infantil.
Entre los elementos secuestrados durante los procedimientos se contabilizaron 80 computadoras, 165 teléfonos celulares, 160 dispositivos de almacenamiento digital y dos armas de fuego.
La operación fue coordinada por el Departamento de Delitos Conexos a la Trata de Personas, Ciberpedofilia y Grooming de la Procuración General bonaerense junto a fiscalías especializadas y fuerzas policiales con experiencia en investigaciones informáticas.