
Los dos informes presentan valores similares y ubican el costo técnico del pasaje en torno a los $1.900, una cifra considerablemente menor al valor cercano a $2.300 que las empresas habían planteado inicialmente al solicitar la recomposición tarifaria.
La reunión tendrá como eje el análisis de esos estudios y la posibilidad de avanzar en modificaciones sobre la fórmula polinómica utilizada para calcular el valor del boleto. Esa herramienta contempla la evolución de distintos costos del sistema y sirve como referencia para futuras actualizaciones.
El debate, sin embargo, va más allá del precio que pagan los usuarios. Los concejales también deberán evaluar la situación que atraviesa el transporte público y el escenario de la próxima licitación del servicio, un proceso que buscará atraer empresas interesadas en operar en el distrito.
En ese contexto, uno de los aspectos que estará sobre la mesa será encontrar un equilibrio entre la sustentabilidad económica del sistema y la necesidad de mantener una tarifa que resulte accesible para los pasajeros.
Al mismo tiempo, distintos sectores coinciden en que cualquier modificación del cuadro tarifario debe ir acompañada de mejoras en la calidad del servicio, un reclamo que se repite entre los usuarios por la frecuencia, el estado de las unidades y el funcionamiento general del transporte.
Aunque este jueves no se espera una definición definitiva sobre el nuevo valor del boleto, la reunión marcará un paso importante en un debate que comienza a ingresar en su etapa de resolución y que tendrá impacto tanto en los usuarios como en el futuro del sistema de transporte público.