
La iniciativa convoca a vecinos de Necochea, Quequén y la región a colaborar con alimentos, agua potable, medicamentos y artículos de primera necesidad que serán enviados a las zonas más afectadas.
Las donaciones se recibirán el sábado 4 y domingo 5 de julio, de 9 a 17, en la sede de Brisa Solidaria, ubicada en calle 54 Nº 2935.
La colecta nació a partir de la iniciativa del enfermero venezolano Carlos Fernández, radicado en Quequén desde hace casi seis años, junto a Silvia Sosa, Martín Salcedo y un grupo de colaboradores que decidieron organizar la ayuda luego de recibir pedidos urgentes desde Venezuela.
Fernández explicó que la campaña surgió tras comunicarse con colegas y con la Federación de Enfermería de Venezuela, que solicitó colaboración para asistir a las comunidades más golpeadas por la tragedia.
Además, el desastre también impactó de manera directa en su entorno: dos excompañeros de trabajo fallecieron durante el terremoto y una enfermera permanece desaparecida, mientras parte de su familia continúa viviendo en el país.
Desde la organización remarcaron que la prioridad es reunir elementos de primera necesidad para asistir a las familias afectadas.
Se recibirán:
Además, solicitaron la colaboración con cajas de cartón, bolsas y cinta para embalar, materiales fundamentales para clasificar toda la ayuda antes de su traslado.

Los organizadores aclararon que no recibirán dinero ni transferencias, sino únicamente donaciones materiales.
Todo lo recaudado será clasificado en la sede de Brisa Solidaria y luego enviado hacia Buenos Aires para continuar el operativo de ayuda humanitaria con destino a Venezuela.
Mientras la solidaridad comienza a organizarse desde distintos puntos del país, en Venezuela continúan las tareas de rescate entre edificios colapsados y localidades severamente afectadas por el doble terremoto.
De acuerdo con el último balance oficial, ya son 1.719 las personas fallecidas, 5.034 los heridos y 15.866 los damnificados. Además, organismos internacionales mantienen operativos de asistencia y la ONU confirmó el envío de 10.000 bolsas mortuorias para reforzar la respuesta humanitaria, mientras miles de personas continúan desaparecidas y otras permanecen aisladas por los daños en la infraestructura.
La campaña impulsada desde Necochea busca aportar su granito de arena para asistir a quienes hoy atraviesan una de las mayores tragedias humanitarias de los últimos años en Venezuela.