
La investigación comenzó a partir de la denuncia presentada por el subsecretario de Prevención y Monitoreo Municipal, quien aportó imágenes registradas por las cámaras del Centro de Operaciones Municipal (COM). En los videos se observaba a un hombre golpeando a uno de sus perros en inmediaciones del Anfiteatro del Parque Miguel Lillo.
A partir de ese material, efectivos del Gabinete Técnico Operativo de la Comisaría Tercera realizaron tareas investigativas, análisis de registros fílmicos y relevamientos en redes sociales que permitieron identificar al presunto autor y reunir las pruebas necesarias para solicitar una orden de allanamiento.
Con intervención de la UFI N.º 1, la Oficina de Delitos Complejos y el Juzgado de Garantías N.º 1, el procedimiento se llevó a cabo en un departamento ubicado en calle 87 al 300 de Necochea.
Del operativo participaron además efectivos de la Delegación de Prevención Ecológica y Sustancias Peligrosas, la Dirección de Caballería, Veterinaria del Ministerio de Seguridad, la Dirección de Bromatología e Higiene Municipal y el Centro de Ayuda al Animal de Necochea (CAAN).
Durante la requisa fueron rescatados tres perros de raza pitbull: un macho llamado "Flaco" y dos hembras identificadas como "Kimba" y "Morocha", que fueron trasladados al predio del CAAN para su atención, evaluación veterinaria y resguardo.
Además, los investigadores secuestraron un palo de madera presuntamente utilizado para golpear o azuzar a los animales, tres libretas sanitarias y prendas de vestir que quedaron incorporadas a la causa.
Con los elementos reunidos, la Fiscalía avaló el procedimiento y dispuso la aprehensión de Vich Troncoso, mientras la investigación continúa para determinar todas las circunstancias del hecho.
Con los perros ya fuera del domicilio investigado, ahora la principal preocupación pasa por garantizarles un espacio seguro donde puedan recuperarse.
Desde la Fiscalía explicaron que este tipo de causas no solo requieren la intervención judicial y el rescate de los animales, sino también contar con lugares adecuados para alojarlos, alimentarlos y brindarles la atención necesaria mientras avanza el proceso judicial.
Por ese motivo, convocaron a la comunidad a colaborar en la conformación de un registro de hogares de tránsito y voluntarios que puedan asistir en situaciones urgentes o judicializadas.
Asimismo, destacaron el trabajo que realizan las organizaciones proteccionistas y el Centro de Ayuda al Animal de Necochea (CAAN), aunque señalaron que muchas veces los recursos disponibles no son suficientes para afrontar este tipo de intervenciones, por lo que la participación de vecinos resulta fundamental para garantizar el bienestar de los animales rescatados.
La causa continúa en etapa de investigación bajo la intervención de la UFI N.º 1, mientras los tres pitbulls permanecen bajo cuidado veterinario a la espera de una resolución sobre su futuro.