
La iniciativa es impulsada por la asociación civil MEDITERPS, presidida por Agustín Andrés Dupás y con María Luz Juliano como vicepresidenta. También integran la comisión directiva Kai Holzmann, Guillermina Juliano, Sergio Martín Corino, Santiago David Corino, Adrián Reynoso, Julieta Crova, Cristian Gonzalo Ginaca y Manuel Villarinos, quienes aseguran compartir un mismo objetivo: trabajar de manera seria y profesional para ampliar el acceso al cannabis medicinal.

En diálogo con NdeN, Juliano contó que el proyecto comenzó a gestarse durante 2025 y demandó meses de trabajo para conformar el equipo y avanzar con todos los trámites legales.
"Nos llevó bastante tiempo encontrar el grupo de personas adecuado para participar. Empezamos el año pasado y este año nos dedicamos de lleno a todos los trámites. Incluso organizamos un sorteo para juntar el dinero del escribano. Todo fue muy a pulmón".
Actualmente, la asociación impulsa un modelo comunitario de acompañamiento, formación y cultivo solidario para personas que utilizan cannabis con fines terapéuticos y trabaja de manera voluntaria, sin recibir subsidios ni financiamiento estatal.
Aunque popularmente se los conoce como "clubes de cultivo", Juliano explicó que el funcionamiento va mucho más allá del cultivo de cannabis.
"En realidad es una forma coloquial de llamarlo. Lo que hace la asociación es vincular a personas que están inscriptas en REPROCANN y cuentan con indicación médica. De esa manera la ONG puede dispensarles su tratamiento en el formato que necesiten: flores, aceites, extractos, cremas u otros derivados".
El objetivo es brindar una respuesta a quienes, por cuestiones de salud, tiempo, espacio o distintas circunstancias personales, no pueden producir su propia medicina.
"Hay gente que necesita cannabis medicinal pero no puede cultivar. La idea es que pueda acceder a un producto legal, seguro, transparente y de calidad, sin tener que recurrir al mercado informal".
El proyecto contará con la dirección médica del especialista en cannabis medicinal Guillermo Schuegers, quien realizará el seguimiento de los usuarios y trabajará junto a la asociación en el control de los tratamientos.
Además del futuro club de cultivo, MEDITERPS se propone desarrollar actividades de investigación, capacitación, prevención y difusión sobre cannabis medicinal, promover convenios con universidades e instituciones públicas y privadas, impulsar proyectos científicos y brindar asesoramiento técnico, científico y jurídico a sus asociados.
Entre sus objetivos también figura fortalecer la producción vinculada al cannabis medicinal y al cáñamo industrial, generar espacios de formación para la comunidad y difundir información basada en evidencia sobre los usos terapéuticos del cannabis.
Mientras continúa creciendo el proyecto, la asociación lanzó una convocatoria abierta para incorporar socios.
La cuota social es de 5.000 pesos mensuales y, según aclaró Juliano, cualquier persona puede asociarse, viva o no en Necochea y utilice o no cannabis medicinal. (Para quienes quieran asociarse, pueden hacer click en este enlace).
"Hoy necesitamos el apoyo de la comunidad para seguir creciendo. Ser socio no compromete en nada el REPROCANN. Cualquier persona puede sumarse simplemente porque comparte nuestra mirada sobre el cannabis medicinal o quiere ayudar a que este proyecto avance".
Incluso, aseguró que la respuesta ya superó las expectativas.
"Tenemos socios de distintas provincias del país, no solamente de Necochea. Eso nos sorprendió muchísimo".
La dirigente explicó además que quienes acompañen el proyecto desde sus comienzos tendrán prioridad cuando el club de cultivo pueda comenzar a funcionar plenamente.
"Nuestro objetivo es empezar con un número limitado de usuarios e ir creciendo a medida que podamos ampliar la capacidad. Queremos hacerlo de forma responsable y profesional".
Desde MEDITERPS remarcan que el propósito va más allá de poner en marcha un club de cultivo. La intención es construir una organización que contribuya a mejorar la calidad de vida de quienes utilizan cannabis medicinal y, al mismo tiempo, generar un espacio de trabajo y desarrollo profesional para cultivadores, médicos y otros actores vinculados a esta actividad.
La asociación ya comenzó a incorporar socios de distintos puntos del país y espera seguir creciendo durante los próximos meses para consolidar el proyecto y avanzar con la puesta en funcionamiento del futuro club de cultivo, una iniciativa que busca convertirse en la primera de estas características en Necochea.