domingo 05 de julio de 2026 - Edición Nº3563

Sociedad | 5 jul 2026

CONGRESO CALLEJERO POR LA PAZ

“La paz se construye de abajo hacia arriba”: Mónica y Lucía, de la Asociación Marcenac, sobre la Necochea que quieren visibilizar

12:44 |Con 20 años de historia, la Asociación Marcenac convoca al Congreso Callejero por la Paz para reunir y reconocer a las organizaciones que construyen comunidad. Mónica y Lucía hablaron con NdeN: “Necochea sería mucho peor sin ese trabajo”.


Veinte años después de transformar una tragedia irreparable en una tarea colectiva, la Asociación Civil Alfredo Marcenac vuelve a abrir una pregunta para toda la comunidad: ¿qué acciones cotidianas ayudan a construir una Necochea y un Quequén más justos, más solidarios y menos violentos?

Mónica Bouyssede y Lucía Marcenac dialogaron con NdeN sobre el Congreso Callejero por la Paz, una convocatoria abierta a instituciones, organizaciones, grupos y vecinos que desarrollen experiencias vinculadas con la convivencia, la inclusión, el ambiente, la educación, la solidaridad y la resolución no violenta de los conflictos.

La iniciativa se realiza en el marco de los 20 años de la asociación creada luego del asesinato de Alfredo “Freddy” Marcenac, ocurrido el 6 de julio de 2006 en el barrio porteño de Belgrano. La inscripción para participar estará abierta hasta el 15 de agosto y el cierre se realizará el 23 de octubre, con una jornada de celebración y la presentación de un audiovisual colectivo realizado a partir de todos los proyectos enviados.

“La paz se construye de abajo hacia arriba”, resumieron durante la entrevista. Esa frase atraviesa una propuesta que busca reconocer a quienes, muchas veces sin nombrarlo de esa forma, ya trabajan para que la comunidad sea un lugar un poco mejor.

 

 

“No bastaba con hablar de la violencia”

La Asociación Alfredo Marcenac nació como una respuesta colectiva frente a un dolor inmenso. Desde entonces, la familia de Freddy, amistades y vecinos sostienen un trabajo ligado al desarme, la prevención de la violencia y la educación para la paz.

Pero con el paso de los años, esa tarea fue ampliando su mirada.

“Cuando empezamos como asociación a trabajar, íbamos a las escuelas y sabíamos que no bastaba con hablar de la violencia y del problema de las armas. Había que dar un paso más y ver qué formas posibles y qué formas deseamos de estar con el otro, de convivir”, explicó Lucía Marcenac.

La idea, remarcan, no es ignorar la violencia ni dejar de señalar los padecimientos que produce. Es evitar que esa mirada sea la única posible.

“En nuestras sociedades predomina una mirada violentológica: siempre tendemos a mirar, identificar y centrarnos en las cuestiones de la violencia”, plantearon. “La denuncia es necesaria, pero después hay un segundo momento, que es el de construcción. Es pensar qué formas posibles de vivir podemos construir”, explicó Mónica Bouyssede.

Ese es el punto de partida del Congreso Callejero por la Paz: recuperar iniciativas que ya existen en Necochea y Quequén, visibilizarlas y pensar cómo pueden potenciarse.

“Sabemos que hay mucho, mucho trabajo de gente que está trabajando por una transformación social. La invitación es que puedan pensar: ‘esto que estoy haciendo, ¿tiene que ver con la construcción de paz?’. Y la respuesta muchas veces es sí”, sostuvieron.

 

 

La paz no es ausencia de conflictos

Para Mónica Bouyssede y Lucía Marcenac, hablar de paz no significa imaginar una ciudad sin discusiones, problemas o diferencias.

“No es una paz de estar tranquilo, aislado, solito y sin problemas”, señalaron. “Es una paz de los conflictos, una paz que requiere asumir los problemas que tenemos para ponernos de acuerdo, tratar de seguir adelante y ver cómo los vamos resolviendo”.

La definición busca correr una idea muy instalada: que la paz es sólo silencio, tranquilidad o ausencia de tensión.

“La paz es una construcción, un trabajo permanente y continuo de muchos actores. No se puede pensar solamente como la acción de dos o tres personas en una comunidad. Es como un método de vida, una estrategia permanente”, explicaron.

Desde esa mirada, las diferencias no tienen por qué derivar en enfrentamientos irreconciliables.

“Hay una idea del conflicto donde uno sale ganando y otro perdiendo, o donde directamente se piensa al otro como enemigo. Esa forma de entender el conflicto es uno de los principales obstáculos para resolverlo constructivamente”, reflexionaron.

 

 

Clubes, escuelas, comedores y proyectos ambientales

La convocatoria no está limitada a un área específica. La Asociación Marcenac quiere reunir experiencias muy diversas, siempre que aporten a una convivencia más respetuosa, inclusiva y humana.

“La paz no solamente se construye en la escuela. Puede construirse en el trabajo, en los clubes, en los comedores, en las organizaciones sociales”, señalaron durante la entrevista.

También incluyeron en esa mirada a los grupos que trabajan por el ambiente, por la defensa de los recursos naturales o por formas de desarrollo que contemplen la vida de las próximas generaciones.

“Cuidar el medio ambiente es también cuidar la vida de las generaciones que vienen”, plantearon. “A veces hay grupos que son vistos como obstaculizadores, pero están instalando debates que tenemos que dar como sociedad sobre cómo queremos vivir”.

Mónica y Lucía también subrayaron que la construcción de paz está ligada a las condiciones materiales de vida.

“¿Podemos hablar de paz si vivimos en una sociedad atravesada por la injusticia, la exclusión, la marginalidad o la destrucción del medio ambiente?”, se preguntaron. “Pensar la paz es también pensar cómo intervenir en esa dimensión social”.

Por eso, en la ficha de participación se propone que cada grupo pueda explicar qué aporta su iniciativa en términos de encuentro, diálogo, respeto, solidaridad, convivencia pacífica y justicia social.

 

 

“Necochea sería mucho peor sin ese trabajo”

Uno de los objetivos del Congreso es poner en primer plano aquello que no siempre tiene visibilidad pública.

“Lo negativo tiene más rating y muchas de estas acciones pasan desapercibidas”, advirtieron. “Pero Necochea no sería lo mismo si no estuvieran haciendo lo que hacen todas esas organizaciones y actores sociales. Sería mucho peor”.

La frase no desconoce las dificultades que atraviesan la ciudad y la región. Por el contrario, reconoce que en tiempos de desaliento, descreimiento y conflictos cotidianos, muchas personas sostienen redes de cuidado sin que su trabajo sea conocido más allá de su propio espacio.

“Por más que la violencia nos atraviesa y que a veces es lo que más vemos, también estamos un poco mejor, o un poco menos mal, gracias a todo ese trabajo”, señalaron.

La intención es que esa tarea pueda ser reconocida, compartida y replicada.

“Hay mucha gente que hace cosas valiosas y no se piensa como constructora de paz. Queremos que pueda verse así, que se conozcan las experiencias y que otras personas digan: ‘Mirá qué lindo lo que hacen acá, quizás nosotros podemos hacer algo parecido’”.

 

Cómo participar del Congreso Callejero por la Paz

La convocatoria está dirigida a instituciones, grupos comunitarios, organizaciones, espacios educativos, clubes, colectivos culturales y personas que quieran compartir una experiencia, una actividad en marcha o una iniciativa que estén planificando.

No hace falta presentar un proyecto formal ni elaborar una propuesta técnica compleja.

“No queremos que se asusten con la idea de tener que presentar un proyecto escrito. Hay un formulario para ordenar la información y después nosotros nos contactamos para acompañar y ayudar a desarrollar la idea”, explicaron.

Las propuestas pueden ser talleres, charlas, acciones solidarias, expresiones artísticas, actividades deportivas, proyectos educativos, intervenciones urbanas o actividades comunitarias.

También se podrán sumar fotografías, videos, testimonios y otros materiales que permitan registrar y compartir la experiencia.

“Nos interesa que sean grupos de personas, porque nuestra lógica de trabajo siempre es con otros”, remarcaron. “A veces pensamos que solos vamos a construir grandes cuestiones, pero la construcción de paz necesita comunidad”.

 

Un cierre para mostrar una red

Las propuestas que se presenten formarán parte de un registro audiovisual que será exhibido durante el encuentro de cierre previsto para el 23 de octubre.

La jornada tendrá el carácter de celebración por los 20 años de la Asociación Marcenac, con reconocimientos, actividades culturales y la presentación de las historias reunidas durante la convocatoria.

“No será simplemente mostrar proyectos uno por uno. La idea es hacer un audiovisual, como una recopilación de todos esos testimonios y de todas esas propuestas que existen en la comunidad”, adelantaron.

El Congreso Callejero por la Paz retoma una experiencia que la asociación ya desarrolló en otras oportunidades, inicialmente con foco en las escuelas. Esta vez, la invitación busca ser más amplia e incluir a todos los espacios que, desde distintos lugares, aportan a una vida colectiva más digna.

A veinte años de aquel momento que marcó para siempre a una familia y a una ciudad, la Asociación Alfredo Marcenac vuelve a sostener una certeza: la paz no es una utopía lejana.

“Es una mirada realista”, dijeron. “Si queremos vivir de otra manera, tenemos que preguntarnos con qué herramientas contamos y qué podemos hacer. Es algo bien concreto”.

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