
Actualmente, todas las instancias del trámite pueden realizarse en un mismo predio. El recorrido comienza con las charlas obligatorias para conductores principiantes, que se dictan en una de las salas del Teatro Toledo. Luego, los aspirantes completan el trámite administrativo y el examen teórico en las oficinas de Licencias de Conducir y, finalmente, realizan la evaluación práctica en el playón de estacionamiento del mismo complejo.
Desde el área señalaron que dar a conocer previamente el contenido del examen ayuda a disminuir la ansiedad de quienes deben rendir y permite comprender que las maniobras elegidas responden a situaciones habituales de conducción y a criterios vinculados con la seguridad vial.
¿Qué toman en el examen para autos?
Para quienes tramitan la licencia de automóviles y camionetas de hasta 3.500 kilos, la evaluación comienza con la verificación de la documentación obligatoria: licencia de conducir, en caso de renovación, cédula del vehículo y seguro vigente.
Luego se inicia el circuito práctico, donde los aspirantes deberán demostrar dominio del vehículo mediante distintas maniobras.
Las pruebas incluyen:
Avance y retroceso en línea recta.
Recorrido en zigzag entre conos.
Estacionamiento entre vallas.
Estacionamiento a 45 grados para quienes obtienen la licencia por primera vez.
En el caso de las renovaciones para adultos mayores, el estacionamiento entre vallas constituye una de las maniobras principales de la evaluación.
¿Cómo es el examen para motos?
La evaluación destinada a motociclistas consta de dos etapas.
La primera consiste en realizar un zigzag entre ocho conos sin apoyar los pies en el suelo. En esta instancia los inspectores evalúan el equilibrio, el control y el dominio de la motocicleta.
Según explicaron desde el área, el objetivo es comprobar que "sea la persona quien conduzca la moto y no la moto la que lleve a la persona", garantizando que el conductor mantenga el control permanente del vehículo.
La segunda prueba corresponde al frenado de emergencia. El aspirante debe circular a aproximadamente 30 kilómetros por hora y reaccionar ante una situación imprevista, como el cruce de un peatón o la aparición de otro vehículo.
En ese ejercicio se observa la capacidad de reacción y la correcta utilización de los frenos delantero y trasero, una maniobra considerada fundamental para prevenir siniestros viales.
Desde la Municipalidad remarcaron que el examen no busca únicamente aprobar o desaprobar a los aspirantes, sino verificar que quienes obtengan la licencia cuenten con los conocimientos y las destrezas necesarias para conducir de manera responsable, priorizando la seguridad propia y la del resto de los usuarios de la vía pública.