
La causa se originó el pasado 3 de julio, cuando la denunciante se presentó ante las autoridades para informar sobre un conflicto familiar con el hombre, con quien aún convivía. En su declaración advirtió además que el sujeto poseía un arma de fuego, por lo que de inmediato se dispusieron medidas de protección para resguardar a la víctima y se inició una investigación.
A partir de ese momento, personal policial llevó adelante distintas tareas investigativas que incluyeron relevamientos en el terreno, análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas, imágenes aportadas por el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) y otras diligencias que permitieron reunir los elementos necesarios para solicitar una orden de allanamiento.
El procedimiento se realizó en una vivienda ubicada sobre calle 25. Durante la requisa, los efectivos secuestraron una pistola calibre .22 marca Bersa, un cargador con siete municiones, un cartucho alojado en la recámara y otras doce municiones del mismo calibre.
Al momento del allanamiento, el hombre investigado no se encontraba en el domicilio. No obstante, el hallazgo del arma dio lugar al inicio de una nueva causa judicial por tenencia ilegal de arma de fuego, además de quedar esclarecido el hecho que motivó la investigación.
Las actuaciones continúan bajo la intervención de la Justicia, que deberá determinar la situación procesal del investigado en el marco de ambas causas.