Por: Pablo Skorupski

Ser un niño que empezaba el preescolar a mediados de los '80 en la Argentina implicaba, en muchos casos, saber que Maradona era campeón del mundo y que existía una mujer de voz rasposa capaz de estremecer con una canción llamada Total Eclipse of the Heart. Su voz era inconfundible. Bastaban unos pocos segundos para reconocerla.
Si alguno de los escasos canales de televisión transmitía un videoclip —y la antena lograba captar una buena señal—, una de las posibilidades era Holding Out for a Hero. Entonces, una energía imparable parecía adueñarse de la pantalla y de la casa apenas comenzaban a sonar los primeros acordes.
Con It's a Heartache la historia es distinta. Esa canción encontró una segunda vida en la Argentina, donde todavía resuena en las tribunas de fútbol, rebautizada como "Jugadores…". Un reclamo transformado en grito de guerra, nacido del dolor de una derrota que parece inevitable y convertido, con el tiempo, en parte del folclore popular.
Hoy nos toca despedir a Bonnie Tyler. Pero las voces como la suya no desaparecen con la noticia de una muerte. Permanecen en los recuerdos, en las canciones que siguen sonando décadas después y en esas imágenes que vuelven de golpe cuando menos se las espera.
Su voz seguirá recorriendo ese universo de luces de neón, televisores de tubo, videoclubes y efectos especiales donde muchos fuimos felices, aunque entonces todavía no lo supiéramos. Y cada vez que vuelva a sonar una de sus canciones, también volverá, por un instante, aquella época.