Padre e hija adaptaron la melodía de “Astros”, una de las canciones más conocidas de Ciro y Los Persas, y la transformaron en un homenaje futbolero cargado de emoción, recuerdos y esperanza. La interpretación comenzó a circular con fuerza en las redes sociales luego de la agónica victoria argentina ante Egipto y ganó todavía más repercusión ante el próximo cruce con Inglaterra.
En el video, Pedro acompaña con la guitarra mientras canta junto a Pauli, de ocho años. La escena es sencilla y sin una gran producción: ambos aparecen frente a cámara interpretando una letra propia sobre la música del tema de Ciro y Los Persas.
Esa naturalidad fue una de las claves de la repercusión. La canción no solamente expresa el deseo de volver a ver campeón al equipo de Lionel Scaloni, sino también una pasión transmitida de una generación a otra.
El tema fue presentado bajo el título “Quiero ganarme 100 años de perdón” y mezcla chicanas futboleras con referencias a algunos de los protagonistas más importantes de la historia argentina.

El payador Pedro Saubidet
Uno de los pasajes que más circuló en redes incluye la frase “Quiero volver a robarle un gol al ladrón”, una referencia directa a la “Mano de Dios” convertida por Diego Maradona frente a Inglaterra durante el Mundial de México 1986.
La letra también menciona al “Narigón”, sobrenombre de Carlos Salvador Bilardo, entrenador de aquel equipo campeón, y conecta esa historia con el presente de Lionel Messi y la ilusión de conquistar una cuarta Copa del Mundo.
La aparición de Inglaterra como rival en las semifinales le otorgó todavía más fuerza a la canción. El encuentro volverá a enfrentar a dos selecciones marcadas por una rivalidad deportiva que atraviesa varias generaciones y tiene al partido de 1986 como su episodio más recordado.

La versión de Pedro y Pauli se sumó rápidamente al repertorio de canciones que acompañan cada campaña mundialista de la Selección. El video fue replicado por cuentas deportivas, medios nacionales y usuarios que destacaron la emoción de la interpretación.
Además de Maradona, Bilardo y Messi, la letra incorpora referencias a Brasil y a posibles rivales europeos, mientras sostiene como idea central el deseo de celebrar nuevamente con todo el país.
El tema todavía no es una canción oficial ni existe confirmación de que vaya a sonar dentro del estadio durante la semifinal. Sin embargo, ya encontró su lugar entre los hinchas, que comenzaron a compartirlo como uno de los himnos espontáneos del Mundial.
En una competencia atravesada por partidos dramáticos y una Selección que continúa avanzando sin rendirse, la imagen de un padre y su hija cantando juntos logró resumir algo que va más allá del resultado: la manera en que el fútbol, la música y los recuerdos familiares se entrelazan en cada Mundial.