El seleccionado dirigido por Thomas Tuchel salió decidido a recuperarse de la eliminación sufrida ante Argentina en las semifinales y construyó una contundente ventaja durante la primera parte.
Cuando apenas se habían disputado dos minutos, Declan Rice abrió el marcador con un potente remate desde afuera del área. Poco después, Ezri Konsa apareció de cabeza para estirar la diferencia y dejar rápidamente contra las cuerdas al conjunto francés.
La gran figura inglesa fue Bukayo Saka. El delantero del Arsenal, que no había sumado minutos ante la Selección argentina, convirtió a los 37 minutos y volvió a marcar durante el tiempo agregado para establecer un inesperado 4-0 antes del descanso.

La historia parecía definida, pero Francia reaccionó con fuerza en el complemento. Didier Deschamps realizó cuatro modificaciones y su equipo cambió completamente la imagen mostrada durante los primeros 45 minutos.
Kylian Mbappé descontó a los 48 minutos y Bradley Barcola convirtió el segundo poco después. El propio Mbappé volvió a aparecer a los 66 para colocar el 4-3 y transformar el partido en una verdadera batalla ofensiva.
El doblete le permitió al delantero francés llegar a los 22 goles en Copas del Mundo y superar momentáneamente a Lionel Messi, que acumula 21 antes de disputar la final entre Argentina y España. Además, Mbappé cerró su participación en este Mundial con diez tantos y quedó al frente de la tabla de goleadores.
Cuando Francia buscaba completar la remontada, Inglaterra volvió a golpear. Saka convirtió un penal a los 87 minutos, completó su hat-trick y estableció el 5-3. Ousmane Dembélé volvió a descontar para los franceses, pero Jude Bellingham sentenció el encuentro en el octavo minuto de adición con una gran definición individual.

El 6-4 convirtió al partido en el encuentro por el tercer puesto con más goles de la historia de los Mundiales. También fue el partido mundialista con mayor cantidad de tantos desde la victoria de Hungría por 10-1 frente a El Salvador en España 1982.
Con el triunfo, Inglaterra consiguió su segunda mejor actuación en una Copa del Mundo y volvió a ocupar un lugar en el podio después del título obtenido como local en 1966. Los ingleses cerraron así un torneo en el que estuvieron cerca de disputar la final, pero fueron eliminados por Argentina tras caer 2-1 en semifinales.
Para Francia, el partido también significó el cierre de una etapa. Didier Deschamps dirigió por última vez al seleccionado luego de 14 años, período en el que fue campeón mundial en Rusia 2018 y subcampeón en Qatar 2022.
Inglaterra se quedó con el premio consuelo después de un partido inolvidable. Francia, pese a la derrota, tuvo en Mbappé a uno de los grandes protagonistas del campeonato. El Mundial tendrá ahora su último capítulo con la final entre Argentina y España.