El incremento acumulativo será del 6,7% y se trasladará automáticamente a las dietas de los integrantes de la Cámara alta mediante el denominado “enganche”, el mecanismo que vincula sus ingresos con las paritarias del personal legislativo.
La actualización fue acordada entre la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y los gremios que representan a los trabajadores legislativos.
La suba se distribuirá en tres tramos acumulativos:
Con la aplicación completa del acuerdo, las dietas quedarán cerca de los 12 millones de pesos mensuales en bruto, antes de los descuentos por el Impuesto a las Ganancias y otros conceptos.
La mejora no surge de una nueva votación específica realizada por el Senado durante julio, sino de la aplicación de la paritaria legislativa sobre el esquema salarial vigente.
En 2024, los senadores aprobaron a mano alzada un sistema que volvió a vincular sus dietas con los aumentos otorgados a los empleados del Congreso. Por ese mecanismo, cada actualización del valor de los módulos salariales repercute sobre los ingresos de los legisladores.
El sitio oficial del Senado registra que en marzo de 2024 se dejó sin efecto la resolución conjunta que establecía el régimen anterior para las dietas de diputados y senadores.
A comienzos del período ordinario, las dietas ya habían recibido una actualización acumulativa del 12,5%, completada en mayo. Esa modificación llevó los ingresos brutos de los senadores por encima de los 11 millones de pesos.
Al sumar la nueva paritaria del 6,7%, el aumento acumulado durante 2026 rondará el 19% en agosto.
La actualización volvió a abrir el debate sobre las remuneraciones de los representantes nacionales y el mecanismo automático que conecta las dietas del Senado con los acuerdos salariales de los trabajadores legislativos.