El vuelo de Aerolíneas Argentinas aterrizó cerca de las 18.20 en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini. Aunque no hubo una celebración oficial ni una caravana programada, familias, niños y simpatizantes aguardaron bajo el frío y la lluvia para acompañar a los futbolistas.
La bienvenida comenzó incluso antes de que el avión tocara tierra. Sobre uno de los espacios verdes del aeropuerto se pintó una inscripción de 150 metros con la palabra “¡¡Gracias!!”, visible desde el aire.

Para realizarla se utilizaron más de 20 latas de pintura y 100 estacas, en un trabajo que demandó tres días. El mensaje buscó resumir el sentimiento de quienes, más allá de la derrota ante España, valoraron que la Argentina volviera a disputar una final mundialista.
Después del aterrizaje, la delegación fue recibida sobre una alfombra roja por integrantes del Regimiento de Granaderos a Caballo, representantes de distintas fuerzas y la Fanfarria Alto Perú.
Mientras los jugadores descendían de la aeronave sonó “Muchachos”, la canción que acompañó a la Selección desde Qatar 2022 y durante todo el último Mundial.
El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia; Lionel Scaloni y Nicolás Otamendi estuvieron entre los primeros protagonistas en bajar del avión.
También regresaron Emiliano “Dibu” Martínez, Lisandro Martínez, Marcos Senesi, Facundo Medina, Nicolás Tagliafico, Gonzalo Montiel, Leandro Paredes, Alexis Mac Allister, Valentín Barco, Exequiel Palacios, Giovani Lo Celso, Nicolás González, Thiago Almada, Giuliano Simeone y José Manuel López.
La llegada se produjo en medio de un importante operativo de seguridad coordinado entre el Gobierno nacional, la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ante la presencia de hinchas en los accesos al aeropuerto y en los alrededores del predio de la AFA.
Una vez terminado el homenaje en la pista, los jugadores subieron a un micro descapotable para trasladarse hacia el predio Lionel Andrés Messi de la AFA, ubicado a pocos kilómetros del aeropuerto.
Durante el recorrido por la autopista Riccheri, los futbolistas saludaron y aplaudieron a los hinchas que se habían ubicado a ambos lados del camino. También arrojaron camisetas desde el vehículo, mientras desde abajo aparecían banderas, fuegos artificiales y cánticos.
De esta manera, el recibimiento inicialmente pensado como un acto acotado terminó adquiriendo un tono popular. Sin la magnitud de la histórica celebración de diciembre de 2022, la llegada volvió a mostrar el vínculo construido entre este plantel y los hinchas argentinos.
No se festejó una Copa. Se reconoció a un equipo que llegó a su segunda final mundialista consecutiva y permaneció entre los dos mejores seleccionados del mundo.
Lionel Messi y Rodrigo De Paul no regresaron a la Argentina con la delegación. Ambos viajaron desde Nueva York hacia Miami, donde juegan para el Inter Miami.
Tampoco volvieron en el vuelo Enzo Fernández, Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Gerónimo Rulli, Nicolás Paz, Cristian Romero, Nahuel Molina y Juan Musso, quienes se dirigieron directamente hacia otros destinos para reincorporarse a sus clubes o comenzar sus períodos de descanso.
La ausencia de parte del plantel y el estado anímico de los futbolistas después de la derrota influyeron en la decisión de no organizar una celebración masiva ni visitar la Casa Rosada.
El Gobierno nacional tampoco declaró feriado y ningún funcionario participó del acto realizado en la pista.
Horas antes de la llegada de sus compañeros, Messi publicó un mensaje en sus redes sociales en el que reconoció que el dolor por la derrota era muy grande, pero también puso en valor el camino realizado por el grupo.
El capitán destacó que la Selección alcanzó dos finales consecutivas y volvió a unir al país alrededor de la misma camiseta. Todavía no confirmó qué decisión tomará sobre su futuro con el equipo nacional.
La Asociación del Fútbol Argentino también difundió un comunicado para agradecer el acompañamiento recibido durante toda la Copa del Mundo.
“El resultado final no alcanzó para cumplir el sueño del bicampeonato, pero sí reafirmó un vínculo que trasciende cualquier resultado”, señaló la entidad.
La AFA sostuvo además que las banderas, caravanas, mensajes y muestras de afecto demostraron que la Selección es “patrimonio de todos los argentinos”.
Ese mensaje volvió a reflejarse en Ezeiza. Pese a la tristeza por la final perdida frente a España, los hinchas salieron a agradecerle al equipo que durante los últimos años los acostumbró a competir, celebrar y volver a creer.
La Copa no llegó en el avión. El reconocimiento, una vez más, estaba esperando en casa.