
La noticia generó una fuerte conmoción en la comunidad futbolera. La Liga Necochea de Fútbol lo despidió como un “emblema del fútbol de Necochea” y acompañó a sus familiares, seres queridos y amigos en este difícil momento.
Díaz comenzó su camino en Defensores de Juan N. Fernández, institución en la que debutó en la Liga Necochea en 1987. En 1993 fue una de las piezas fundamentales del equipo que se consagró campeón después de 25 años sin títulos.
También defendió la camiseta de Jorge Newbery de Lobería, antes de iniciar una extensa carrera que lo llevó por distintos clubes del fútbol argentino.
Reconocido por su carácter, entrega y personalidad dentro de la cancha, Ceferino Díaz jugó en Huracán de Tres Arroyos, Almirante Brown de Arrecifes, Cipolletti, Quilmes, Olimpo de Bahía Blanca, Argentinos Juniors, Unión de Santa Fe y Guillermo Brown de Puerto Madryn, entre otras instituciones.
Su carrera también incluyó una experiencia internacional con la camiseta de Deportivo Quito de Ecuador.
Como volante central, se ganó el respeto de compañeros, entrenadores, rivales e hinchas. Gustavo Alfaro, quien lo dirigió en Olimpo, llegó a definirlo como “un volante todoterreno”.

Uno de los momentos más importantes de su trayectoria ocurrió el 27 de diciembre de 2001, cuando Olimpo derrotó por 4 a 0 a Instituto de Córdoba y consiguió por primera vez el ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino.
Ceferino fue capitán de aquel recordado equipo y convirtió los dos primeros goles de la histórica victoria en el estadio Roberto Natalio Carminatti. Aquella actuación lo transformó en uno de los grandes ídolos de la institución bahiense.
“Lamentamos profundamente el fallecimiento de Ceferino Díaz, capitán de nuestro primer ascenso a Primera División y autor de dos goles frente a Instituto”, expresó Olimpo al despedirlo públicamente.
Después de más de una década recorriendo el país, Díaz regresó a la región y volvió a vestir la camiseta de Defensores, el club donde había comenzado su historia.
Su último partido fue el 8 de julio de 2007, en el estadio Néstor Cattoni de Juan N. Fernández. De esta manera, pudo despedirse del fútbol acompañado por sus afectos y defendiendo nuevamente los colores de su localidad.
Alejado de la actividad profesional, eligió priorizar su familia y su trabajo, aunque permaneció vinculado al deporte acompañando el crecimiento deportivo de sus hijos.
Ceferino Díaz deja una huella imborrable en Defensores, en la Liga Necochea y en cada uno de los clubes que representó. Su nombre quedó grabado para siempre en la historia de Olimpo y en el corazón de toda la comunidad de Juan N. Fernández.
Falleció a los 53 años como consecuencia de una grave enfermedad que atravesaba.