
A través de un comunicado, el radicalismo local cuestionó la falta de planificación ante el vencimiento de las concesiones y advirtió sobre las consecuencias que la situación tiene para los trabajadores y usuarios de Necochea y Quequén.
“Los poderes Ejecutivo y Legislativo tienen la obligación legal y moral de intervenir para lograr una solución al problema”, sostuvo el partido.
La UCR recordó que el servicio se encontraba a cargo de la Compañía de Transporte Necochea SA y Micro Ómnibus Nueva Pompeya SRL desde 1993.
Según explicó, las empresas recibieron inicialmente una concesión por 15 años, con una prórroga de tres años hasta 2011. Posteriormente, se les otorgó una nueva extensión por otros 15 años, que finalizó en 2026.
Para el radicalismo, el vencimiento debió comenzar a abordarse con mayor anticipación.
“Es evidente que no se trabajó en tiempo y forma sobre el tema. Con seis meses o un año de antelación se debe intimar a las empresas a definir su continuidad o no”, señaló el comunicado.
Desde el espacio político consideraron que esa falta de previsión provocó incertidumbre sobre la continuidad del transporte público.
La UCR también sostuvo que desde hace tiempo existe un deterioro en la prestación. Entre los problemas mencionó las retenciones de tareas por incumplimientos salariales, la falta de renovación de las unidades y las deficiencias en las frecuencias y condiciones del servicio.
El partido definió al transporte público como una prestación esencial que el Estado debe garantizar, ya sea de manera directa o mediante concesionarios privados, para atender las necesidades básicas de la población y asegurar la igualdad de oportunidades.
El radicalismo remarcó que la crisis no solamente afecta a quienes utilizan diariamente los colectivos, sino también a numerosas familias que dependen laboralmente de las empresas.
“La estabilidad laboral de muchas familias, la prestación de un servicio público indispensable para los barrios y la actividad social y comercial hacen necesario intervenir rápidamente”, expresó.
Finalmente, la UCR pidió avanzar en una solución que garantice tanto las fuentes de trabajo como la continuidad del transporte público de pasajeros en Necochea y Quequén.