
El procedimiento fue oficializado mediante el Decreto Nº 2222/2026. Los interesados podrán adquirir el pliego hasta el 18 de agosto y presentar sus propuestas hasta el viernes 21 de agosto, a las 11. La apertura de sobres se realizará una hora después.
La pregunta central es si esta vez aparecerá una empresa dispuesta a asumir un servicio que requiere una inversión considerable, un parque móvil de entre 40 y 60 colectivos y mayores exigencias en accesibilidad, tecnología, infraestructura y controles.
El Municipio ya había convocado a empresas para otorgar la prestación por dos décadas, pero el primer llamado terminó sin oferentes.
La nueva licitación mantiene una concesión de 20 años, con la posibilidad de una prórroga en las condiciones previstas por la Ley Orgánica de las Municipalidades.
El proceso se abre después de una semana especialmente compleja para los pasajeros. Una retención de tareas por incumplimientos salariales dejó sin transporte público a Necochea y Quequén desde el martes por la tarde hasta las primeras horas del jueves.
El conflicto volvió a mostrar la fragilidad del sistema actual y la necesidad de alcanzar una solución que contemple la continuidad del servicio, la situación de los trabajadores y las demandas de los usuarios.
El pliego tiene un valor de 3 millones de pesos. Puede adquirirse hasta el martes 18 de agosto inclusive en la Dirección General de Transporte Público, ubicada en avenida 58 Nº 3018, en el segundo nivel del Centro Cívico.
Antes de retirar la documentación, el importe deberá abonarse en la Tesorería Municipal. La atención se realiza de lunes a viernes, de 9.30 a 13.
Para efectuar consultas, los interesados pueden comunicarse con el área municipal al teléfono (02262) 42-8125, dentro del horario administrativo.
Las propuestas serán recibidas hasta el viernes 21 de agosto, a las 11, en la Dirección General de Transporte Público.
La apertura de sobres tendrá lugar ese mismo día, a las 12, en el Salón de Actos “Dr. Domingo J. Taraborelli”, ubicado en el segundo piso del Palacio Municipal, en calle 56 Nº 2945.
Ese acto permitirá conocer si existen interesados en asumir la prestación o si el segundo llamado vuelve a quedar sin oferentes.
El pliego establece un parque móvil de entre 40 y 60 unidades, con una capacidad mínima de 20 asientos por vehículo.
Los colectivos podrán tener una antigüedad máxima de 15 años al comienzo del contrato y deberán cumplir con las condiciones técnicas, de seguridad, higiene y confort exigidas.
Hasta el 40% del parque móvil podrá ser alquilado o recibido en comodato, siempre que esas unidades no tengan más de diez años de antigüedad.
La documentación incluye las líneas 502, 510, 511, 512, 513, 514, 515, 517 y 518, cuyos recorridos, frecuencias y características se desarrollan en los anexos técnicos.
El Departamento Ejecutivo podrá modificar recorridos y frecuencias e implementar cambios a modo de prueba durante un periodo mínimo de seis meses.
Al comenzar la prestación, al menos el 10% de la flota deberá ser accesible, con un mínimo de cuatro colectivos adaptados.
Luego, la empresa tendrá que incorporar dos unidades con rampa por año hasta alcanzar progresivamente la totalidad del parque móvil.
La eficacia de este esquema dependerá tanto de la inversión realizada por el concesionario como de los controles municipales sobre el cumplimiento de las obligaciones.
El futuro adjudicatario deberá incorporar sistemas de seguimiento satelital que permitan controlar los recorridos y brindar información en tiempo real.
La implementación será gradual:
El Municipio deberá tener acceso a los datos del sistema para verificar recorridos, kilómetros realizados, velocidades y cumplimiento de frecuencias.
Durante los primeros doce meses, el concesionario deberá instalar tres tótems de “Paradas Seguras” en sectores de alta circulación.
Estos dispositivos contemplan distintas prestaciones, como botón de pánico, cámara de seguridad, intercomunicador, sirena, altavoz, terminal SUBE y cargadores para dispositivos electrónicos.
Además, la empresa tendrá que construir dos refugios por año. Al menos uno de ellos deberá estar equipado con un tótem de seguridad.
El pliego también establece obligaciones relacionadas con la señalización de las paradas y el mantenimiento de las estructuras existentes.
Uno de los puntos centrales del documento es la continuidad laboral. El adjudicatario deberá incorporar a todo el personal que prestaba servicios en la anterior concesionaria al 1º de marzo de 2025, respetando su antigüedad.
La exigencia cobra especial relevancia en el contexto del reciente conflicto salarial y de la incertidumbre que atraviesan los choferes ante el futuro del sistema.
Sobre el papel, el nuevo pliego propone un servicio más estructurado, con mayores obligaciones en materia de accesibilidad, información para los pasajeros, infraestructura urbana, estado de las unidades y fiscalización.
Sin embargo, el resultado de la primera convocatoria y las dificultades económicas del esquema actual mantienen abiertas varias preguntas: si alguna empresa tendrá capacidad para afrontar la inversión, cómo se garantizará la sostenibilidad del servicio y qué herramientas utilizará el Municipio para hacer cumplir las condiciones.
La primera respuesta llegará el 21 de agosto. Ese día se sabrá si el segundo llamado consigue atraer oferentes o si el futuro del transporte público de Necochea y Quequén vuelve a quedar sin una definición de fondo.