La situación se conoce pocos días después de la medida de fuerza que dejó a las dos ciudades sin colectivos durante casi 48 horas. La retención comenzó el martes 21 a las 14 y se extendió hasta las 5 del jueves, en reclamo por los reiterados atrasos salariales de Transportes Necochea S.A.
Este martes 28 de julio, a las 11.30, representantes gremiales y de la empresa participarán de una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo. Además, la UTA pidió ser recibida esta semana por la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante.
Gastón Urrutia, secretario general adjunto de la UTA Seccional Mar del Plata, explicó que la situación no tuvo avances después de la última retención.
Según detalló, a los trabajadores todavía se les adeuda alrededor del 40% del salario, la totalidad del aguinaldo y una cuota no remunerativa correspondiente a febrero, que debía pagarse el 30 de mayo.
“Hoy por hoy a los trabajadores se les debe mucha plata: todo el aguinaldo, una cuota no remunerativa del mes de febrero y el 40% del sueldo”, señaló el dirigente gremial.
De acuerdo con la información brindada por el sindicato, no todos los choferes se encuentran exactamente en la misma situación, pero parte del personal todavía no completó el cobro de sus haberes de junio.

La próxima instancia formal será la audiencia prevista para este martes en el Ministerio de Trabajo. Allí se evaluará si la empresa presenta una propuesta que permita avanzar con la cancelación de las deudas.
En paralelo, la UTA solicitó una reunión con la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante para este jueves, aunque el encuentro todavía no fue confirmado.
Desde el gremio entienden que el conflicto no puede quedar limitado a una negociación entre los trabajadores y la empresa, debido a que se trata de un servicio público que afecta diariamente a miles de vecinos de Necochea y Quequén.
“El Ejecutivo y el Legislativo también tienen que intervenir, porque esto no solo afecta a los choferes, sino también a los usuarios, que son los principales perjudicados”, sostuvo Urrutia.
La continuidad del servicio dependerá de los resultados de las próximas negociaciones y de que la empresa avance con los pagos pendientes.
Aunque por el momento no se confirmó una nueva medida ni una fecha concreta, desde el sector gremial no descartan volver a realizar una retención de tareas si los trabajadores continúan sin cobrar.
El escenario mantiene en alerta a los usuarios después de una semana en la que Necochea y Quequén permanecieron casi dos días sin transporte urbano. La medida anterior afectó los traslados laborales, las actividades cotidianas y la movilidad durante las vacaciones de invierno.
Urrutia sostuvo que los atrasos en los pagos no comenzaron con la reducción de los subsidios al transporte y aseguró que los trabajadores llevan años atravesando situaciones similares.
También rechazó que la responsabilidad por el deterioro del servicio recaiga únicamente sobre los choferes o el sindicato.
“Si el trabajador hace retención de tareas, se dice que la empresa no puede pagar porque no recauda. Si el usuario se queja porque el servicio es un desastre, también se responsabiliza al trabajador. No podemos pretender que el gremio sea responsable de toda una actividad y de todo un servicio público”, planteó.
El conflicto salarial se desarrolla además en un escenario de fuerte incertidumbre sobre el futuro del transporte local, luego de que la licitación para concesionar el servicio quedara desierta y la prestación continuara mediante una prórroga.
La audiencia del martes y la posible intervención del Concejo Deliberante serán dos instancias centrales para determinar si el servicio logra estabilizarse o vuelve a quedar interrumpido.