La propuesta se desarrolló en el Parque Miguel Lillo y combinó cultura automotriz, música en vivo, charlas, reconocimientos y un corredor gastronómico. El público acompañó desde las primeras horas y permaneció durante buena parte de la jornada, en una de las actividades centrales de las vacaciones de invierno en Necochea.
La exposición incluyó vehículos clásicos, unidades de competición y modelos vinculados con distintas épocas del automovilismo argentino. También participaron clubes, agrupaciones locales y delegaciones llegadas desde otras ciudades de la región.
Entre los principales atractivos estuvieron los autos relacionados con la Fundación Fangio, el Museo Roberto Mouras, categorías zonales y nacionales, los Fiat 600 llegados desde Tres Arroyos y las motos Harley-Davidson provenientes de Mar del Plata.
El despliegue transformó el sector de Pinolandia, entre las avenidas 2 y 10, en una extensa muestra a cielo abierto, recorrida por familias, aficionados y visitantes durante todo el domingo.

La jornada tuvo como figuras centrales a dos familias estrechamente vinculadas con la historia del automovilismo nacional: los De Benedictis y los Castellano.
Johnny De Benedictis participó junto a su familia, mientras que Oscar “Pincho” Castellano y Jonatan Castellano llegaron desde Lobería y fueron recibidos por una gran cantidad de seguidores que se acercaron para pedir fotografías y autógrafos.
Los históricos pilotos compartieron recuerdos sobre sus trayectorias y los años de competencia en el Turismo Carretera. Durante el encuentro también se recordó la figura de Roberto Mouras, uno de los grandes rivales que marcaron aquella época.

Otro de los momentos destacados fue el espacio dedicado a la trayectoria del corredor quequenense Benedicto Campos, una figura central del automovilismo de la región y cuyo nombre lleva el Puente Colgante sobre el río Quequén Grande.
Además de la exhibición, el Car Show ofreció espectáculos musicales en vivo y un paseo gastronómico integrado por food trucks. La combinación permitió que el evento trascendiera al público estrictamente fierrero y convocara también a familias que buscaban una actividad recreativa durante las vacaciones.

Entre quienes recorrieron la muestra estuvo la creadora de contenido Belu Lucius, quien asistió junto a su familia.
La convocatoria confirmó el crecimiento de una propuesta que llegó a su tercera edición y que comienza a consolidarse dentro del calendario turístico y recreativo de Necochea. Después de una edición anterior que había reunido alrededor de 135 autos y motos, el encuentro volvió a convertir el Parque Miguel Lillo en una celebración de la historia y la cultura automovilística.
