lunes 27 de julio de 2026 - Edición Nº3585

Deportes | 27 jul 2026

Fútbol y Política

Ataque a Tigre en Uruguay: balazos, Malvinas y política

17:06 |Dos micros fueron baleados tras el 3-0 ante Nacional y un hombre resultó herido. Una socia reconstruyó la noche y analizó un fútbol atravesado por disputas políticas.


Por: Dámaris Rolón

La histórica victoria de Tigre por 3 a 0 frente a Nacional en Montevideo quedó rápidamente desplazada por un episodio que estuvo a pocos centímetros de convertirse en una tragedia. Cuando la caravana de hinchas argentinos abandonaba la ciudad, dos micros fueron atacados a balazos y un socio del club resultó herido mientras intentaba proteger a su hija.

El ataque ocurrió durante la noche del martes 21 de julio, después del encuentro de ida de los playoffs de la Copa Sudamericana disputado en el Gran Parque Central. La delegación visitante regresaba hacia Colonia en una caravana de 16 ómnibus que contaba con custodia de la Guardia Republicana, la Policía de Montevideo y la Policía Caminera.

En diálogo con NdeN, Lourdes —socia de Tigre, militante por los derechos humanos en el fútbol e integrante de Tigre Feminista— reconstruyó la experiencia desde la llegada a Uruguay hasta el regreso y advirtió sobre el riesgo de utilizar estos hechos para alimentar nuevas divisiones entre los pueblos latinoamericanos.

Su testimonio también abre una discusión más amplia: por qué el fútbol nunca está separado de la política, qué representan los clubes dentro de una comunidad y cómo los símbolos nacionales, las disputas internacionales y los discursos de odio atraviesan cada vez con mayor intensidad las tribunas.

 

 

Dos micros atacados y un hincha herido

Los disparos se produjeron en la zona de la Ruta 1 y Camino Cibils, aproximadamente media hora después de la salida del estadio. De acuerdo con la investigación uruguaya, los atacantes utilizaron un punto elevado situado junto al recorrido de los vehículos.

Dos de los ómnibus recibieron impactos. Juan, un hincha de Tigre de 57 años que viajaba junto a su hija, sufrió heridas en un brazo, una mano y un dedo. Fue trasladado a un hospital de Montevideo, recibió asistencia y pudo regresar a Buenos Aires durante la mañana siguiente.

El propio simpatizante contó que vio un fogonazo desde la ventana, ordenó a su hija que se arrojara al piso y se colocó sobre ella para protegerla. Una bala le atravesó el brazo y otra le dañó el pulgar de la mano izquierda.

Me sacaron una bala calibre nueve milímetros. Gracias a Dios no pasó nada más”, relató después de recibir el alta.

Martín Suárez, presidente de Tigre, dimensionó la gravedad del episodio: “Por centímetros no fue una tragedia”. Según contó, el hincha le dijo que, si el disparo hubiese impactado unos centímetros más arriba, podría haberlo alcanzado en la cabeza.

 

 

“No había mala onda”

Lourdes viajó el lunes a Uruguay y sostuvo que durante las primeras horas no percibió un clima hostil hacia los argentinos.

Cuando llegamos no había mal ambiente, todo lo contrario. Incluso cuando entré a la cancha, la gente de Nacional nos había recibido bastante bien. Por eso pareció muy extraño que todo terminara de la manera que terminó”, explicó.

El partido transcurrió en un contexto cargado de gestos y provocaciones deportivas. La hinchada de Nacional utilizó una canción asociada a los festejos de España luego de vencer a la Selección argentina en la final del Mundial. Tras el 3-0, futbolistas y simpatizantes de Tigre respondieron con una bandera y el canto “Las Malvinas son argentinas”.

 

 

Sin embargo, hasta el momento no existe ninguna conclusión judicial que relacione esos intercambios con el ataque armado posterior.

Suárez aseguró que no hubo incidentes previos entre las parcialidades y evitó atribuir directamente la agresión a integrantes de Nacional. También afirmó que el presidente y el vicepresidente del club uruguayo permanecieron en contacto durante la noche y se pusieron a disposición de Tigre.

Hasta el cierre de esta nota, NdeN no pudo confirmar la publicación de un comunicado institucional específico de Nacional sobre la balacera.

 

Una salida que generó cuestionamientos

Lourdes también cuestionó la organización del operativo posterior al partido. Según relató, los hinchas visitantes fueron retenidos unos 30 minutos dentro del estadio y luego permanecieron alrededor de otros 40 minutos detrás de las vallas colocadas en la calle.

Lo que le resultó más llamativo fue que la parcialidad local abandonara primero el escenario.

Cuando vienen visitantes a la Argentina, generalmente se van primero. Nosotros salimos después de los locales. Le pregunté a un policía y me dijo que esperaban que se desalojara la zona, pero no tenía sentido: ¿cómo se va a desalojar a los locales si viven ahí?”, planteó.

Poco después, la caravana inició su recorrido hacia Colonia. Lourdes no viajaba en el micro donde resultó herido Juan, pero recibió rápidamente los testimonios de otras integrantes de Tigre Feminista que estaban en la unidad atacada.

En los primeros segundos, muchos pasajeros creyeron que los impactos eran piedras.

Cuando empezaron a ver que había una persona herida y sangre, entendieron que era algo mucho más grave. Llegó una ambulancia, lo llevaron al hospital y comenzó todo el procedimiento en la comisaría”, reconstruyó.

 

La investigación y el arma que será peritada

El jefe de Policía de Montevideo, Alfredo Clavijo, informó que los presuntos atacantes fueron identificados y calificó la modalidad utilizada como “cobarde”: dispararon desde una posición elevada y luego se ocultaron.

En el sitio donde apareció la evidencia balística había paredes y columnas pintadas con los colores de Nacional. Las autoridades uruguayas aclararon, no obstante, que esa circunstancia no permite adjudicar formalmente el ataque al club ni a su parcialidad mientras no se concreten las detenciones y se reúnan nuevas pruebas.

El domingo 26 de julio, la Policía encontró un arma que podría estar relacionada con la balacera. El elemento deberá ser sometido a pericias para determinar si fue utilizado contra los micros.

Desde el Ministerio del Interior uruguayo anunciaron además un refuerzo de los recursos policiales en la zona metropolitana, en medio de una serie de episodios violentos asociados con bandas y disputas territoriales.

 

 

El comunicado de Tigre

El Club Atlético Tigre repudió “los gravísimos hechos de violencia” y detalló las medidas adoptadas para asistir a los socios afectados.

La institución informó que el hincha herido recibió atención médica, permaneció acompañado por dirigentes y regresó a Buenos Aires una vez que se comprobó una evolución favorable.

El fútbol debe ser una fiesta y bajo ninguna circunstancia debemos aceptar que se ponga en riesgo la integridad física de nuestra gente”, expresó el club.

Después del ataque circularon versiones que indicaban que Tigre había solicitado a la Conmebol disputar la revancha sin público visitante. Sin embargo, el presidente del club, Martín Suárez, negó que se hubiera realizado ese pedido. Finalmente, Aprevide autorizó la presencia de hinchas de Nacional y el club abrió oficialmente la venta de entradas para la parcialidad uruguaya, en medio de un operativo de seguridad reforzado.

 

 

 

Malvinas y un Mundial atravesado por la política

El ataque se produjo apenas dos días después de la final del Mundial y en medio de un clima de fuerte discusión internacional alrededor de la Argentina, su Selección y sus símbolos.

Uno de los momentos centrales había ocurrido tras la victoria ante Inglaterra, cuando los jugadores argentinos desplegaron una bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas”. El gobierno británico pidió la intervención de la FIFA y Javier Milei calificó inicialmente el gesto como un acto de “patrioterismo barato y berreta”, aunque después consideró “válida y lícita” la expresión del plantel.

Los futbolistas de Tigre recuperaron ese mismo mensaje después de derrotar a Nacional. Según Lourdes, cuando los hinchas argentinos abandonaban el estadio, una persona les gritó: “Las Malvinas hablan inglés”.

La frase quedó resonando en ella más allá de la rivalidad futbolística.

Me quedé pensando qué significa eso. ¿Vamos a ponernos contentos si le sucede algo a Chile porque existe una rivalidad? Son divisiones que terminan enfrentando a pueblos que comparten una historia”, reflexionó.

El Mundial también había quedado atravesado por otras controversias políticas. Irán debió instalar su base en México después de los problemas de visado y de la negativa estadounidense a alojar a la delegación; Haití tuvo que modificar una camiseta porque la FIFA consideró que su representación de la independencia contenía elementos políticos.

Lourdes sumó a ese escenario las discusiones sobre las banderas palestinas, las apuestas deportivas, los mensajes permitidos en los estadios y el amistoso entre Argentina e Israel que fue suspendido años atrás en medio de fuertes presiones políticas.

 

¿Existió una campaña contra la Argentina?

Durante el Mundial circularon cuestionamientos internacionales relacionados con expresiones racistas de hinchas argentinos, la composición étnica del país y la conducta del seleccionado. También se instaló en medios y redes la idea de una “campaña antiargentina”.

El debate fue real y alcanzó a medios internacionales, activistas antirracistas, integrantes de la comunidad afroargentina y figuras públicas. Sin embargo, la existencia de una operación coordinada no fue demostrada. Milei llegó a atribuirla a gobiernos extranjeros y sectores políticos estadounidenses, pero no presentó pruebas públicas que respaldaran esa acusación.

Tampoco existe evidencia que permita conectar esa discusión global con la balacera sufrida por los hinchas de Tigre.

Para Lourdes, el punto no consiste en negar los problemas de racismo, violencia o discriminación que existen en el fútbol argentino, sino en evitar que esos debates terminen construyendo enemigos entre sociedades latinoamericanas.

A mí lo que más me preocupa es que se vaya creando un enemigo interno en Latinoamérica. Que hoy seamos nosotros y que después se genere un efecto rebote cuando vengan acá”, señaló.

 

 

 

 

“El fútbol es político porque el club integra”

La reflexión de Lourdes parte también de su experiencia en Tigre Feminista, un espacio de mujeres y disidencias que busca pensar la vida institucional del club con perspectiva de género y derechos humanos.

Para ella, afirmar que el fútbol debe permanecer al margen de la política desconoce la historia social de los clubes argentinos.

Los clubes hicieron que este pueblo sea lo que es. Cualquier persona puede ir a jugar a la pelota, al vóley, a comer o a encontrarse con otras. El club tiene una mirada política porque es una institución inclusiva”, sostuvo.

En esa concepción, la política no se limita a los partidos o a los gobiernos. También aparece en la forma de administrar una institución, en las posibilidades de participación de sus socios, en la incorporación de mujeres y disidencias, en el rechazo a las sociedades anónimas deportivas y en la defensa de los clubes como espacios comunitarios.

El fútbol está atravesado por decisiones económicas, derechos televisivos, apuestas, reglamentos, controles de seguridad, símbolos nacionales y conflictos internacionales. Pretender despolitizarlo no elimina esas disputas: muchas veces solamente las vuelve menos visibles.

La noche de Montevideo dejó una victoria deportiva, un ataque que pudo terminar en tragedia y una investigación todavía abierta. Pero también volvió a plantear un desafío: impedir que la violencia y los discursos de odio conviertan una rivalidad futbolística en una frontera entre pueblos.

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