La medida fue oficializada mediante la Resolución 585/2026 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense. En el distrito, los nuevos valores serán aplicados por la Usina Popular Cooperativa Sebastián de María, prestadora del servicio eléctrico e integrante del Área Atlántica.
El incremento final oscilará entre el 1,5% y el 3,5%, dependiendo de la categoría tarifaria, el nivel de consumo y la situación de cada usuario frente al régimen de subsidios.
Según las estimaciones de la Subsecretaría de Energía bonaerense, un usuario residencial sin subsidios y con un consumo medio pasará de pagar aproximadamente $54.800 a $56.700 mensuales, con impuestos incluidos.
Esto representa una diferencia estimada de $1.900 respecto de la factura anterior.
Para los hogares que mantienen el subsidio energético, la factura promedio pasará de $37.200 a $37.750, con un incremento aproximado de $550.
Los montos son orientativos. El importe definitivo dependerá del consumo registrado, la categoría del suministro, los impuestos y los demás conceptos incluidos en cada factura.
Para la categoría R1 residencial sin subsidios, correspondiente a consumos de hasta 100 kilovatios hora mensuales, el cuadro tarifario de referencia del Área Atlántica establece desde agosto:
Cargo fijo: $4.125,76 mensuales.
Cargo variable: $198,2085 por cada kWh consumido.
Durante julio, esos valores eran de $4.028,03 para el cargo fijo y de $197,1990 por kWh para el cargo variable.
En las categorías de mayor consumo también aumentan tanto el cargo fijo como el valor de la energía utilizada. Por eso, el porcentaje final no será idéntico para todos los hogares.
Los beneficiarios del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) mantendrán la bonificación sobre un bloque de consumo de hasta 300 kWh mensuales durante agosto.
La energía consumida por encima de ese límite no tendrá bonificación y será facturada con el valor correspondiente a la tarifa plena.
El esquema de subsidios se aplica a partir de la información incorporada al registro nacional. La Provincia aclaró que la actualización de las tarifas no elimina las bonificaciones vigentes.
La resolución contempla un recálculo para los consumos registrados desde el 1º de julio y nuevos valores con vigencia desde el 1º de agosto.
Por ese motivo, el impacto podrá aparecer en las facturas que reciban los usuarios durante agosto y septiembre, de acuerdo con las fechas de lectura de los medidores y el período de facturación correspondiente.
La actualización incorpora modificaciones en el precio mayorista de la energía definido por el Gobierno nacional y un ajuste de los costos de distribución reconocidos por la Provincia.
Los cuadros tarifarios no son determinados por la Usina de Necochea, sino por el Estado bonaerense, a través del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos y del Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires.