El aniversario recuerda un acontecimiento ocurrido en 1854, cuando un grupo de vecinos impulsó formalmente la creación de un pueblo sobre la costa del río Quequén Grande.
Sin embargo, a diferencia de otras ciudades, aquel día no se realizó un acto fundacional ni se firmó un acta que diera nacimiento inmediato a la localidad. Por eso, la historia detrás de la fecha encierra algunas particularidades.

El origen de la conmemoración se encuentra en un antiguo expediente iniciado por pobladores de la región que buscaban establecer un pueblo y un puerto en la desembocadura del río.
Según los antecedentes históricos, el pedido proponía:
“Fundar un pueblo sobre la costa del río Quequén Grande”.
La iniciativa también pretendía que la futura localidad se convirtiera en cabecera de Lobería Grande, territorio al que Quequén perteneció durante buena parte de su historia.
El 3 de agosto de 1854, aquel expediente tuvo un movimiento administrativo que posteriormente fue tomado como el primer registro documental del origen de la ciudad.
Por esa razón, la fecha funciona más como la expresión inicial de una voluntad colectiva que como una fundación convencional: fue el día asociado al reclamo de los vecinos para crear un pueblo junto al río y desarrollar un puerto.

Aunque actualmente se habla del 3 de agosto de 1854 como la fecha fundacional de Quequén, su reconocimiento oficial llegó 141 años después.
En 1995, la Legislatura bonaerense aprobó la Ley 11.651, impulsada por el entonces senador provincial Miguel “Puni” García, que estableció el 3 de agosto de 1854 como fecha de fundación.
La iniciativa tomó como base el trabajo realizado por una comisión de homenaje a los pioneros de Quequén, que había investigado los primeros antecedentes documentales de la ciudad.
Por eso, aunque Quequén cumple este lunes 172 años, solamente hace 31 años que celebra oficialmente su aniversario cada 3 de agosto.
El profesor e investigador Martín Petersen ha señalado que la fecha presenta algunos interrogantes. De acuerdo con su reconstrucción, el 3 de agosto de 1854 no se habría producido la fundación formal, sino un pase interno del expediente al Departamento de Tierras.
El pedido original habría surgido de una reunión de vecinos en el paraje conocido como La Ballenera, aunque tampoco existe certeza absoluta de que se tratara del mismo sitio que actualmente lleva ese nombre.
La fecha, de todos modos, fue adoptada por la comunidad como punto de partida de su historia colectiva.
Más allá de las discusiones documentales, representa el momento en que los pobladores expresaron su voluntad de construir una ciudad en la desembocadura del Quequén Grande.
La interpretación más difundida sostiene que Quequén proviene de la expresión originaria “Kem Ken”, generalmente traducida como “barrancas altas”.
El nombre remite directamente a la geografía del río y a las elevaciones que caracterizan parte de sus márgenes.
Mucho antes del establecimiento del pueblo, el río ya constituía un punto de referencia para los pueblos originarios que habitaban la región.
Los antecedentes europeos más antiguos se remontan a 1582, cuando integrantes de una expedición encabezada por Juan de Garay recorrieron territorios ubicados al sur del río Salado.
En 1748, el sacerdote jesuita José Cardiel atravesó el río y dejó una de sus primeras descripciones escritas, impresionado por la profundidad del cauce y la altura de sus barrancas.
Durante ese mismo período, el misionero Thomas Falkner observó la importancia estratégica que podía tener la desembocadura para establecer una comunicación entre el interior bonaerense y la costa.
Aquella relación entre el río, el puerto y el crecimiento urbano terminaría convirtiéndose en uno de los rasgos centrales de la identidad quequenense.
Durante más de un siglo, Quequén perteneció al partido de Lobería.
La situación cambió el 22 de mayo de 1979, durante la última dictadura militar, cuando la localidad y el balneario Costa Bonita fueron anexados al partido de Necochea mediante el Decreto Ley 9327.
La decisión se tomó sin una consulta a los habitantes y se transformó en uno de los antecedentes centrales del histórico reclamo por la autonomía.
En 2004, una consulta popular no vinculante arrojó que el 93,9% de los participantes estaba a favor de que Quequén constituyera un municipio propio. Sin embargo, aquella decisión nunca se tradujo en la creación de un nuevo distrito.
El reclamo permanece como una parte inseparable de la identidad política e histórica de la ciudad.
La ceremonia oficial se realizará este lunes 3 de agosto, desde las 10.30, en la Plaza de los Niños, ubicada en las calles 509 y 530.
El lugar elegido tampoco es casual: se encuentra frente a la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, en el sector que la tradición local identifica con el nacimiento de la ciudad.
El acto será encabezado por el intendente Arturo Rojas y contará con la presencia de autoridades municipales, representantes de la Delegación de Quequén, establecimientos educativos, instituciones intermedias, entidades religiosas, fuerzas de seguridad y vecinos.
También se espera la participación del párroco Walter Pereyra y del delegado municipal Mario Wilgenhoff, junto con las banderas de ceremonia de distintas instituciones.

La actividad buscará homenajear a los pioneros y a las generaciones de vecinos que contribuyeron al crecimiento de Quequén.
La celebración continuará durante el próximo fin de semana en la Plaza Hipólito Yrigoyen, frente a la Delegación Municipal.
La programación anunciada se extenderá del viernes 7 al domingo 9 de agosto, mientras que las actividades centrales se concentrarán durante el sábado y el domingo.
Habrá:
Los espectáculos musicales comenzarán a partir de las 14. Para el sábado están anunciados Clavija Sachera, Grupo Raíces y Alejo Álvarez, mientras que el cierre de la jornada estará a cargo de Lionel Carli.
El domingo se desarrollará el tradicional desfile cívico, seguido por el corte de la torta aniversario y la continuidad de las presentaciones artísticas.
El cierre de los festejos estará a cargo de Meta Guacha, la popular banda de cumbia que llegará a Quequén para ponerle música al final de la celebración.

A 172 años de aquel primer pedido vecinal, Quequén vuelve a conmemorar una historia construida alrededor del río y atravesada por el puerto, el trabajo, la identidad y una persistente voluntad de decidir su propio destino.