Los procedimientos fueron realizados por personal del Gabinete Técnico Operativo de la Comisaría Tercera de Necochea, luego de una serie de tareas de campo, el análisis de registros fílmicos y otras diligencias destinadas a identificar a los responsables de la maniobra.
Como resultado de las pruebas reunidas, la Justicia autorizó dos órdenes de allanamiento en domicilios de Lobería.

Durante el primero de los procedimientos, los efectivos secuestraron vestimenta y calzado que habrían sido utilizados durante la tentativa de estafa, además de otros elementos considerados de interés para la causa.
Todo el material será sometido a pericias para determinar su vinculación con el hecho investigado y establecer el grado de participación del sospechoso.
El segundo allanamiento produjo un hallazgo que amplió la investigación. En el lugar, la Policía encontró puertas, ópticas, guardabarros y otras autopartes de vehículos.
Al verificar su procedencia, los agentes constataron que una de las puertas pertenecía a un automóvil que tenía pedido de secuestro activo por un robo denunciado en Mar del Plata.
A partir de este descubrimiento se inició una nueva causa por encubrimiento y se secuestraron todas las piezas para efectuar las correspondientes pericias e intentar determinar su origen.
El operativo permitió así detectar lo que los investigadores consideran un presunto desarmadero clandestino, cuya posible relación con otros delitos también será analizada.

La pesquisa había comenzado después de la denuncia realizada por un vecino de Necochea que recibió un llamado telefónico bajo la modalidad conocida como “cuento del tío”.
Durante la comunicación, los estafadores intentaron convencerlo de que un familiar se encontraba detenido y necesitaba pagar una supuesta caución judicial para recuperar la libertad.
Los delincuentes le exigieron la entrega de una importante suma de dinero, pero la maniobra no pudo concretarse: el damnificado decidió verificar la situación antes de realizar cualquier pago y comprobó que todo era falso.
Su reacción y posterior denuncia permitieron que la Policía comenzara a reconstruir los movimientos de quienes habrían participado del intento de estafa.

La Fiscalía interviniente avaló los procedimientos y dispuso la aprehensión del sospechoso, junto con la notificación de la formación de las causas por la tentativa de estafa y por encubrimiento.
También ordenó el secuestro de las prendas, el calzado, las autopartes y los restantes elementos hallados durante los allanamientos.
La investigación continúa para determinar si el acusado está relacionado con otros episodios de estafa o con distintos hechos delictivos, así como para establecer la procedencia de todas las piezas encontradas en el inmueble de Lobería.
