martes 11 de agosto de 2026 - Edición Nº3600

Policiales | 11 ago 2026

Primera jornada del debate oral

Caso Germán Appella: alcoholemia, alta velocidad y falta de auxilio en el primer día del juicio

16:41 |La primera audiencia contra Marcos Aprea terminó este martes a las 14 y continuará el miércoles desde las 10. Testigos describieron el estado de ebriedad del acusado, declararon que circulaba a una velocidad que les llamó la atención y coincidieron en que no se acercó a auxiliar a Germán tras el impacto. La defensa cuestionó las pruebas que determinaron 2,41 y 1,54 gramos de alcohol por litro.


La primera jornada del juicio por la muerte de Germán Appella terminó este martes a las 14 en el Juzgado Correccional Nº 1 de Necochea y dejó bajo discusión tres puntos centrales de la causa contra Marcos Aprea: su estado de alcoholemia, la velocidad a la que habría circulado antes del atropello y lo ocurrido inmediatamente después del impacto.

Durante la audiencia, distintos testigos afirmaron que Aprea y su acompañante estaban alcoholizados, que el vehículo frenó recién unos 50 metros después de atropellar a Germán y que ninguno de los dos se acercó a auxiliarlo. La defensa, en paralelo, concentró parte de su estrategia en cuestionar la validez y manipulación de las pruebas que arrojaron 2,41 y 1,54 gramos de alcohol por litro.

El debate continuará este miércoles desde las 10, con nuevos testimonios y pericias que serán determinantes para reconstruir la mecánica del hecho.

Aprea enfrenta el proceso acusado de homicidio culposo agravado por conducir bajo los efectos del alcohol.

Juliano explicó por qué el juicio estuvo cerca de suspenderse

Antes de comenzar con los testimonios, el juez Juliano hizo una aclaración dirigida a las partes y a quienes estaban presentes en la sala.

Explicó que el juicio había estado cerca de suspenderse porque también había sido asignado a otro debate por abuso sexual con acceso carnal.

Finalmente, se resolvió que permaneciera al frente del juicio por la muerte de Germán Appella porque esta audiencia había sido fijada con anterioridad.

El magistrado aprovechó la situación para hacer una observación más amplia sobre el funcionamiento del sistema judicial.

Según explicó, la superposición de audiencias responde a una falta de recursos humanos y señaló que actualmente faltan jueces, fiscales y trabajadores judiciales para atender la cantidad de causas que ingresan.

Juliano remarcó que existe una alta demanda de casos en relación con el personal disponible, una situación que genera dificultades para organizar y sostener los debates orales.

Dos pruebas de alcoholemia: 2,41 y 1,54 gramos por litro

Uno de los principales debates del día giró alrededor de los dos valores de alcoholemia que existen en la causa.

Según se expuso durante la audiencia, la extracción de sangre realizada aproximadamente a las 6 de la mañana determinó 2,41 gramos de alcohol por litro de sangre.

Más tarde, alrededor de las 7.20, se realizó la medición mediante aire espirado, que arrojó 1,54 g/l.

La diferencia horaria también fue explicada durante el debate.

Al momento del hecho, el área municipal de Tránsito no contaba con alcoholímetros disponibles, por lo que debió solicitarse un equipo utilizado por personal provincial para los controles que se realizan en las rutas.

La llegada de ese dispositivo demoró la segunda medición.

La defensa de Aprea cuestionó especialmente la prueba de sangre y planteó posibles irregularidades en su manipulación y conservación.

Una perito presentada por la defensa sostuvo además que una persona debería consumir una cantidad muy elevada de alcohol para alcanzar una concentración de 2,41 g/l, que estimó en el equivalente aproximado de entre tres y cuatro litros de cerveza.

Los efectivos que declararon posteriormente rechazaron que hubiera existido una manipulación irregular y sostuvieron ante el tribunal que se respetaron los procedimientos correspondientes.

El alcoholímetro y el estado en el que estaba Aprea

Otro cuestionamiento estuvo dirigido al aparato utilizado para realizar el test por aire espirado.

Durante la audiencia se puso en discusión si existía documentación que acreditara su correcta habilitación y calibración.

Luego declaró el sargento Nahuel Vázquez, quien intervino en esa prueba y afirmó que el alcoholímetro utilizado se encontraba habilitado para funcionar hasta octubre de 2024.

Vázquez aportó además una descripción del estado en que encontró a Aprea.

Según declaró ante el tribunal, balbuceaba, tenía dificultades para hablar, estaba desorientado, presentaba aliento etílico y no comprendía por qué se encontraba en la comisaría.

Los testimonios escuchados durante la jornada también describieron tanto a Aprea como a su acompañante, Pablo Murray, en estado de ebriedad.

El propio Murray reconoció durante su declaración que ambos habían consumido alcohol aquella noche.

“Mirá la velocidad que va este loco”

Otro de los momentos relevantes de la audiencia llegó con los testimonios de quienes circulaban en un automóvil detrás del vehículo de Aprea.

Según relataron, habían salido de una fiesta en Chez Guegnon y, después de cruzar la avenida 42 y advertir que se habían pasado del camino que debían tomar, retomaron por calle 40 para volver a incorporarse a la avenida.

Fue entonces cuando vieron pasar el vehículo conducido por Aprea.

Los testigos coincidieron en que la velocidad les llamó inmediatamente la atención y recordaron una frase pronunciada dentro del automóvil:

“Mirà la velocidad que va este loco”.

Se trata de la percepción aportada por los testigos. La determinación técnica sobre la velocidad del vehículo forma parte de la reconstrucción accidentológica que se discute en el juicio.

Cómo estaba avenida 42 aquella madrugada

Las condiciones de la calle también ocuparon parte de los testimonios.

Avenida 42 es una arteria de tierra y la noche del hecho era oscura, con una iluminación limitada a luminarias ubicadas en las esquinas.

Sin embargo, los testigos coincidieron en que no había lluvia, niebla ni polvo que dificultara la visibilidad.

También señalaron que, aunque podían existir pozos, la calle se encontraba transitable si se circulaba a una velocidad prudencial.

Otro punto apareció de manera reiterada: las veredas del sector no estaban en condiciones adecuadas para caminar.

Por ese motivo, Germán Appella y Agustina Pallero, quien lo acompañaba esa madrugada, caminaban por la orilla de la calle.

Pallero: ni Aprea ni Murray se acercaron a auxiliar

Agustina Pallero fue la primera en declarar y su testimonio tuvo especial relevancia porque estaba junto a Germán en el momento del atropello.

Pallero sostuvo que, después del impacto, ni Aprea ni Murray se acercaron a auxiliar a Germán.

Luego fue el propio Murray quien declaró.

Según su relato, después del atropello el automóvil se detuvo a más de 50 metros del lugar y ambos permanecieron junto al vehículo.

Murray tampoco describió una aproximación para auxiliar a la víctima.

El auto no habría realizado una maniobra evasiva

La reconstrucción mediante testimonios y la visualización del material incorporado al expediente permitió avanzar además sobre la secuencia del impacto.

Durante la audiencia se expuso que el vehículo conducido por Aprea no habría realizado una maniobra evasiva antes de atropellar a Germán y tampoco se habría detenido inmediatamente después.

Tras el impacto continuó su marcha y frenó aproximadamente 50 metros más adelante, después de cruzar calle 95.

Los ocupantes del automóvil que circulaba detrás fueron quienes llamaron a la Policía y solicitaron una ambulancia.

Según declararon, Aprea y Murray se mostraron nerviosos cuando advirtieron que estaban realizando esas llamadas.

Uno de los efectivos policiales aportó posteriormente otro dato: declaró que debió quitarle las llaves del vehículo a Aprea porque estaba desorientado, no comprendía lo que estaba ocurriendo y pretendía retirarse del lugar.

Una vez que llegaron Tránsito, Prevención y Policía, el sector fue vallado y se interrumpió la circulación para preservar la escena.

La forense declaró que Germán murió en el acto

Uno de los testimonios más duros de la jornada fue el de la médica forense Flavia Agüero, quien realizó la necropsia.

Agüero declaró que Germán murió en el acto como consecuencia de las lesiones sufridas durante el atropello.

Según explicó ante el tribunal, Germán fue impactado desde atrás. La violencia del golpe produjo un efecto de latigazo y su cabeza impactó contra el parabrisas del automóvil.

La lesión fatal fue una fractura de la base del cráneo.

Su declaración aportó al tribunal la explicación médica sobre la mecánica de las lesiones y la causa de muerte.

Los testigos que declararon durante la primera jornada

La audiencia comenzó con el testimonio de Agustina Pallero, quien se encontraba junto a Germán al momento del hecho.

Luego declaró Pablo Agustín Murray, acompañante de Aprea aquella madrugada.

Durante la jornada también prestaron testimonio Cristian Emanuel San Juan, personal municipal que intervino en el vallado; el oficial Dinizio, que estuvo en el lugar del hecho; la médica forense Flavia Agüero; y Erguy, Ledo y Navarrete, quienes circulaban en otro automóvil y presenciaron distintos momentos de la secuencia.

También fueron escuchados la perito Marcela Giambrelli, presentada por la defensa; el sargento Nahuel Vázquez, vinculado a la realización del test de alcoholemia; el sargento Gustavo Suárez, por el acta de visualización del video; Noelia Díaz, vinculada a la planimetría; y el oficial Jonathan Alberto López, quien también intervino en el lugar.

Qué se espera para la segunda jornada

La primera audiencia finalizó alrededor de las 14.

El juicio continuará este miércoles desde las 10 y se esperan nuevos testimonios y pruebas técnicas que pueden resultar centrales para la Fiscalía y los abogados de la familia. 

Está prevista la declaración de la sargento Magalí Pitocco, quien estuvo en el lugar del hecho, además de Gastón Sosa.

También está previsto que participe un especialista de apellido Kusinski, que llegará desde Mar del Plata vinculado a la pericia mecánica.

Durante esta segunda jornada también tendrán protagonismo las pericias toxicológica y accidentológica, particularmente relevantes después de que la defensa cuestionara durante el primer día la evidencia relacionada con la alcoholemia.

Por su parte, la defensa prevé presentar como testigo a Nicolás Díaz, amigo de Marcos Aprea.

El debate continuará así con el análisis técnico de algunos de los puntos que dominaron la primera jornada: cuánto alcohol había consumido Aprea, cómo circulaba el vehículo y cómo ocurrió exactamente el impacto que terminó con la vida de Germán Appella.

 

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