
El capitán argentino recordó el papel fundamental que tuvo su papá durante toda su vida y su carrera profesional. También reveló cómo la delicada situación familiar condicionó su participación en el Mundial 2026 y dejó una fuerte reflexión sobre su futuro como futbolista.
Messi comenzó la carta expresando su incredulidad ante la pérdida y la dificultad de imaginar una vida sin las conversaciones y los encuentros cotidianos con su padre.
Aunque reconoció que Jorge estaba sufriendo por su enfermedad, lamentó que su muerte llegara cuando todavía sentía que les quedaban muchos momentos por compartir.
El futbolista permaneció con su familia en Rosario y difundió el mensaje después de regresar a Miami.
En uno de los pasajes más sensibles, Messi contó que la salud de Jorge empeoró pocos días antes del inicio del Mundial 2026.
Fue el primer gran torneo al que su padre no pudo acompañarlo. Leo relató que esperaba su mensaje después de cada partido y que intentaba avanzar en la competencia para darle tiempo a recuperarse y poder viajar.
Argentina llegó hasta la final, pero Jorge no pudo estar presente. El capitán quería conquistar nuevamente la Copa del Mundo para llevársela y compartirla con él.
Messi reconoció que atravesó el torneo con dificultades físicas y emocionales. Explicó que intentó sobreponerse, pero que nunca consiguió sentirse plenamente bien y que en la final sus piernas ya no respondieron.
Aunque la Selección terminó como subcampeona, aseguró que su familia disfrutó cada encuentro y que participar del Mundial había sido la decisión correcta.
La muerte de su padre también llevó al futbolista de 39 años a replantearse su futuro profesional.
Messi admitió que no sabe cómo continuará sin Jorge a su lado y que tiene dudas sobre cuánto tiempo más seguirá jugando al fútbol.
La confesión generó interrogantes sobre su continuidad, aunque el capitán argentino no anunció formalmente su retiro ni estableció una fecha para dejar la actividad profesional.
Jorge había sido una figura central en todas las etapas de su carrera: lo acompañó desde sus primeros entrenamientos en Rosario, gestionó su llegada al Barcelona y durante años se desempeñó como su representante y principal consejero.
Messi recordó que su padre lo llevaba a entrenar después de trabajar y que nunca faltaba a sus partidos. También destacó que, aunque no acostumbraba regalarle elogios, siempre encontraba la manera de orientarlo.
Leo lo definió como “papá, amigo y representante” y agradeció su acompañamiento desde la infancia hasta convertirse en uno de los mejores futbolistas de la historia.
En el cierre de la carta aseguró que Jorge continuará presente en la educación de sus hijos, a quienes busca transmitirles los mismos valores que recibió durante su infancia.
La despedida terminó con una frase breve y profundamente personal: “Te amo, pa”.