
“En Necochea también vamos a tener un gobierno peronista”, afirmó ante la militancia reunida en el Club Defensores de Puerto Quequén.
Aunque no formalizó una candidatura, Kristiansen dejó un posicionamiento claro como organizador de un espacio que busca reunir distintas expresiones políticas, sindicales y sociales alrededor de una alternativa para disputar el municipio.
Kristiansen fue el organizador de una actividad que reunió en la mesa a Ferraresi, la diputada nacional massista Jimena López, la directora provincial de Niñez Andrea Cáceres, vinculada al espacio político de Andrés “Cuervo” Larroque, y el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera.
También participaron dos concejalas de Fuerza Patria, autoridades del Partido Justicialista y representantes de la CGT, UATRE, Fleteros y Camioneros, junto con otras organizaciones sindicales, movimientos sociales y referentes de distintas vertientes del peronismo.
La composición del encuentro le permitió a Kristiansen mostrar una convocatoria que excedió a su espacio inmediato y que estuvo en línea con el llamado posterior de Ferraresi a construir una mayoría multisectorial con capacidad de ganar y transformar.
Al comenzar su intervención, Kristiansen expresó su admiración por Ferraresi y destacó su experiencia al frente de Avellaneda.
“Estoy muy orgulloso de que nos venga a visitar una persona que fue intendente y dejó un norte bien claro a seguir en cualquier municipio que desee tener crecimiento”, sostuvo.
El concejal presentó la gestión de Avellaneda como una referencia para pensar un municipio con mayor capacidad de recaudación, infraestructura y políticas públicas. La visita de Ferraresi, además de aportar esa experiencia, representó un respaldo político para el armado local impulsado por Kristiansen.
“Cuando veo tanta gente acá siento que podemos creer en un futuro mejor para el distrito de Necochea”, expresó.
Kristiansen cuestionó una forma de construcción política basada únicamente en las redes sociales, las fotografías y las declaraciones públicas.
“En estos últimos tiempos es como que todo pasa a través de las redes, a través de las fotos, a través de las intenciones. Y las intenciones no alcanzan para solucionar las cosas”, advirtió.
Frente a ese escenario, reclamó trabajo territorial, planificación y un proyecto político con objetivos concretos. Según planteó, los problemas de Necochea no se resolverán “por combustión espontánea” ni mediante expresiones de voluntad sin acciones posteriores.
Para Kristiansen, el distrito debe definir qué ciudad quiere construir y recuperar la condición pujante que tuvo a partir de su actividad turística y comercial.
“Si no nos ponemos a trabajar y a pensar en un proyecto político serio, no vamos a volver a ser lo que fuimos en la época de esplendor”, sostuvo.
El concejal realizó un diagnóstico crítico sobre el estado de la infraestructura. Puso especialmente el foco en los ingresos a la ciudad y aseguró que esa primera imagen le genera “vergüenza”.
“Lo primero que ven son los accesos. Están completamente rotos, destruidos”, afirmó.
Kristiansen vinculó ese deterioro con el tránsito permanente de cargas que se dirigen desde el campo hacia Puerto Quequén. Según explicó, esa actividad genera un daño constante sobre la infraestructura local que después debe ser afrontado con los recursos de los vecinos.
El dirigente agradeció el aporte económico del sector agropecuario, pero advirtió que las tasas municipales no pueden financiar por sí solas las consecuencias provocadas por el movimiento de cargas.
“Nosotros con nuestras tasas no podemos pagar lo que rompen con el paso de las cargas”, remarcó.
Kristiansen reivindicó el fallo favorable en segunda instancia sobre la tasa portuaria y aseguró que su bloque tuvo una participación activa en esa discusión.
Definió la resolución como una “batalla ganada” que tendrá consecuencias permanentes para Necochea y Quequén. Según expresó, la tasa permitirá devolverle al distrito una parte de los recursos necesarios para afrontar el daño generado por el circuito de cargas.
“No va a reparar del todo el daño, pero sí por lo menos va a dejar una base de mantenimiento”, explicó.
El concejal sostuvo que el cobro a las terminales portuarias es un punto de partida, pero no resuelve por completo el deterioro acumulado. Por ese motivo, propuso abrir una discusión más amplia con los sectores productivos para establecer cómo reconstruir la infraestructura perdida.
“Tenemos que discutir con el resto de los sectores de la producción para ver de qué manera encontramos la forma de reparar el daño histórico”, señaló.
La definición electoral llegó hacia el final de su intervención. Kristiansen expresó su convencimiento de que el peronismo puede volver a gobernar Necochea en 2027 y relacionó ese objetivo con la construcción de una alternativa provincial frente al Gobierno nacional.
“Estoy convencido de que en 2027 no solo vamos a combatir lo que nos está haciendo el Gobierno nacional, que nos está oprimiendo y apretando, sino que vamos a tener en la provincia de Buenos Aires un nuevo gobernador peronista y en Necochea también vamos a tener un gobierno peronista”, afirmó.
Kristiansen aclaró que no alcanza con recuperar electoralmente el municipio. Según sostuvo, debe tratarse de un gobierno que mantenga el vínculo con la comunidad y no se olvide de las necesidades cotidianas de la población.
La declaración fue la señal política más fuerte de su discurso y colocó al encuentro como parte de una construcción orientada a disputar el gobierno local.

Kristiansen dedicó uno de los tramos más enfáticos de su intervención a reclamar unidad dentro del peronismo. Pidió abandonar las disputas internas y concentrar los esfuerzos en los problemas que afectan a la población.
“Basta de limarnos entre nosotros, viejo. Trabajemos para el común de todos”, expresó.
El concejal sostuvo que un futuro gobierno peronista deberá mantenerse cerca de la gente y recuperar la solidaridad interna del movimiento.
Con un tono todavía más fuerte, cuestionó las divisiones entre sectores mientras el Gobierno nacional avanza con políticas que, según afirmó, afectan directamente a los sectores populares.
“Déjense de joder. El gobierno de Milei nos está apretando realmente, nos está hambreando, nos está quitando”, lanzó.
Kristiansen comparó la lucha contra el hambre con otras causas que atraviesan a distintos sectores políticos, como la defensa de la soberanía y el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas.
“Si tenemos causas comunes como la soberanía y las Malvinas, ¿cómo no va a ser una causa común el hambre de la gente? ¿Cómo no nos va a encontrar unidos a todos pensando qué podemos hacer para cambiar el futuro?”, preguntó.
El discurso de Kristiansen combinó una definición electoral con un diagnóstico sobre el estado del distrito. Los accesos deteriorados, el impacto del circuito de cargas, la necesidad de financiar la infraestructura y la pérdida de dinamismo turístico y comercial aparecieron como los principales problemas a resolver.
Su propuesta política se apoyó en tres ideas: construir unidad dentro del peronismo, ampliar la convocatoria hacia distintos sectores y elaborar un programa capaz de traducirse en soluciones concretas.
La actividad con Ferraresi funcionó como una demostración de respaldo y amplitud para un espacio que busca consolidarse como alternativa municipal. Kristiansen evitó anunciar formalmente una candidatura, pero dejó en claro el objetivo que ordena su construcción: que en 2027 el peronismo vuelva a gobernar Necochea.