Desde el Municipio remarcaron que la clasificación comienza en cada vivienda y que una separación adecuada permite que el proceso dentro de la planta sea más eficiente y que materiales que de otra manera terminarían como basura puedan volver a aprovecharse.
Según la información oficial, entre enero y junio se recuperaron más de 78 toneladas de residuos reciclables. Desde el área señalaron que se trata de un resultado importante, aunque también plantearon que el volumen puede incrementarse si se mejora la separación domiciliaria.
La propuesta apunta a que los vecinos distingan correctamente entre residuos húmedos u orgánicos y residuos secos y limpios antes de sacarlos para su recolección.
El cronograma vigente establece dos esquemas semanales.
Lunes, miércoles y viernes: residuos húmedos u orgánicos, como restos de comida, yerba y cáscaras.
Martes y jueves: residuos secos y limpios, entre ellos plásticos, papel, cartón seco, vidrio, envases, metales y textiles.
Desde el Municipio insistieron en que respetar estos días y entregar los materiales en las condiciones adecuadas facilita el trabajo posterior y mejora las posibilidades de reciclaje.
El mensaje central de la campaña es que el tratamiento de los residuos no comienza en la planta, sino en cada hogar.
Una correcta separación evita que materiales reciclables se contaminen con residuos orgánicos y permite recuperar una mayor cantidad de elementos que todavía pueden tener utilidad.
Con más de 78 mil kilos recuperados en apenas seis meses, San Cayetano volvió a poner el foco en una política ambiental que depende tanto de la infraestructura municipal como del compromiso cotidiano de la comunidad.