Las intervenciones apuntaron a restablecer la transitabilidad en sectores donde el agua y el barro habían generado serias dificultades para la circulación de maquinaria, vehículos y personal, en un momento clave para la actividad agropecuaria.
Uno de los trabajos más importantes se desarrolló a la altura del kilómetro 40 de la Ruta Nacional 228, donde el deterioro del camino había llegado a impedir prácticamente cualquier tipo de circulación, incluso para vehículos con doble tracción.

La situación en ese sector era crítica.
Había grandes superficies anegadas, acumulación de agua y sectores con barro de considerable profundidad. Para poder recuperar el camino fue necesario realizar un importante movimiento de suelo y retirar gran cantidad de barro líquido.
Los trabajos incluyeron además:
El objetivo fue volver a generar condiciones mínimas de circulación para que los productores pudieran ingresar y salir de los establecimientos rurales.

Una vez avanzados los trabajos, productores de la zona mantuvieron un encuentro con el director y gerente operativo del Consorcio, Gustavo Gavilán, y con Mauro Velázquez, integrante del Área Operativa de Puerto Quequén.
Participaron Gastón Fernández Palma, Carlos Chapar, Martín Biscaysaque, Heber Giaccio, Fermín Morel, Agustina Balsategui y Marcelo Rivada.

Durante el encuentro destacaron el aporte realizado para recuperar los accesos y remarcaron que volver a contar con caminos transitables resulta clave para sostener la actividad.
La recuperación permite no solo sacar la producción de los campos, sino también garantizar el ingreso de maquinaria, insumos y personal para avanzar con la siembra y el resto de las tareas agropecuarias.

Las tareas fueron ejecutadas por una empresa local y coordinadas por el presidente del Ente Municipal de Servicios Urbanos y Rurales, Juan Manuel de la Calle.
La intervención en el kilómetro 40 forma parte de una serie de trabajos realizados en distintos puntos de la zona rural afectados por las lluvias.
Previamente se habían desarrollado tareas en el denominado Camino Media Agua, a la altura del kilómetro 25 de la Ruta 228, además de intervenciones en caminos hacia La Dulce y en la calle San Claudio.
En otros sectores se realizaron arreglos parciales de cortes, confección de cunetas y colocación de cañerías aportadas por el Ente.
Uno de esos trabajos tuvo lugar sobre el Camino Municipal 354, en la zona de intersección con el kilómetro 25 de la Ruta 228, una vía importante para la conexión entre Ramón Santamarina y La Dulce.
En ese sector se trabajó sobre aproximadamente 1.000 metros lineales.
Para las tareas se utilizó un importante despliegue de maquinaria, entre ellas retropalas Caterpillar 416, una retroexcavadora Caterpillar 320, una motoniveladora Caterpillar 140K y camiones tipo TATU.

Desde la conducción del Consorcio remarcaron que la recuperación de los caminos rurales forma parte de una mirada que vincula directamente al puerto con el sector productivo.
La lógica es concreta: para que la producción pueda llegar a Puerto Quequén, primero tiene que poder salir de los establecimientos rurales.
En ese sentido, el estado de los caminos condiciona toda la cadena, desde la cosecha y la siembra hasta el traslado de insumos y la llegada de los granos a la terminal portuaria.

Desde la gestión de Mariano Carrillo señalaron que la intención es sostener una política de articulación entre Puerto, producción y territorio, especialmente frente a situaciones extraordinarias como las provocadas por las lluvias y los anegamientos.